Autoridades de la cartera de Defensa de Turquía informó, este miércoles 23 de octubre, que bombardeó 32 objetivos pertenecientes al Partido de los Trabajadores de Kurdistán (PKK) y fuerzas aliadas del movimiento kurdo en Irak y Siria, como represalia al atentado que, horas atrás, causó al menos cinco muertos y 22 heridos en una corporación militar cerca de la capital, Ankara.
"En conformidad con nuestros derechos de autodefensa llevamos a cabo una operación aérea contra objetivos terroristas en el norte de Irak y Siria, y un total de 32 objetivos pertenecientes a terroristas fueron destruidos", señaló el ministerio en un comunicado, añadiendo que las "operaciones aéreas continúan".
Las autoridades del Gobierno de Erdogan señalaron al PKK como "probable" responsable del atentado con detonaciones explosivas frente a la sede de las industrias de defensa de Turquía, a unos 40 km de Ankara.
Si bien, la operación no ha sido aún reivindicada, el ministro del Interior turco, Ali Yerlikaya, señaló que, por su modalidad, "está muy probablemente vinculado" al PKK.
El ministro de Defensa, Yasar Guler, respaldó esta hipótesis y señaló a quienes "como siempre, intentaron perturbar la paz" llevando a cabo "un atentado despreciable y deshonroso".
"Siempre damos a estos malhechores del PKK el castigo que merecen. No renunciaremos a perseguirlos hasta eliminar al último terrorista y les haremos sufrir por lo que han hecho", añadió.
El momento en que dos de los terroristas irrumpen en el frente de la empresa de defensa turca.
El PKK, clasificado como grupo "terrorista" por Turquía y sus aliados occidentales, entre ellos Estados Unidos y la Unión Europea, libra una lucha armada contra el ejército turco desde 1984.
La cadena de televisión privada NTV aseveró que el atentado en la empresa de defensa se trató de una acción suicida e indicó que un "grupo de terroristas" había irrumpido frente al edificio central y uno de ellos se inmoló haciéndose "estallar". Tras la detonación, hubo un fuerte tiroteo por más de una hora, según los medios locales.
En este contexto, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, hizo declaraciones desde la ciudad rusa de Kazán, donde participa como invitado en una cumbre de los BRICS, calificando el ataque de "motivado por el odio".
"Ninguna estructura, ninguna organización terrorista, ningún foco infame contra nuestra seguridad podrá lograr sus objetivos. Nuestra lucha contra todas las amenazas terroristas continuará con determinación", añadió en la Red X.