La administración republicana confirmó, este martes, un acuerdo con los fabricantes de automóviles, de marcas extranjeras y nacionales, en Estados Unidos para reducir el impacto de los aranceles que el mandatario Donald Trump impuso sobre las importaciones de vehículos.
"Sólo queríamos ayudarlos durante esta pequeña transición, a corto plazo. Si no consiguen piezas, no queríamos penalizarlos", dijo Trump a la prensa camino a Michigan, donde celebró en un acto partidario los primeros 100 días de su segundo mandato.
La estrategia de reembolso arancelario
Según precisaron miembros de la secretaria de comercio, el primer año se ofrecerá un reembolso del 15 % a quienes fabriquen sus vehículos en el país para compensar el costo de los aranceles impuestos. Ese reembolso sería del 10 % el segundo año, dando a los fabricantes tiempo para trasladar la producción de autopartes a Estados Unidos. Las rebajas se aplicarían tanto a empresas nacionales como extranjeras con fábricas de vehículos en Estados Unidos.
En este sentido, la vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, adelantó a los medios que Trump firmaría una orden ejecutiva relacionada con la propuesta de reembolso de aranceles a los automóviles, sin revelar los cambios detallados incluidos en el texto.
El secretario de Comercio de EE. UU., Howard Lutnick, afirmó que el pacto negociado con los fabricantes "representa una gran victoria para la política comercial del presidente, ya que recompensa a las empresas que fabrican en el país y, al mismo tiempo, da vía libre a los fabricantes que han expresado su compromiso de invertir en EE. UU. y expandir su producción nacional".

