En el contexto de un poco más de 48 horas para la asunción de Donald Trump como el 47º presidente de Estados Unidos, se deja entrever desde hace semanas, que el magnate está tomando algunas iniciativas ejecutivas en materia de Política Exterior, tal como lo demuestra su enviado personal para participar de los recientes acuerdos de tregua en la Franja de Gaza.
Bajo este lineamiento de ir abordando temas relevantes para su presidencia, Trump, este viernes, se comunicó con su par chino y gran antagonista, Xi Jinping.
Según fuentes cercanas al republicano, Trump y Xi discutieron sobre la prohibición de TikTok, el comercio mundial y Taiwán, entre otros asuntos claves.
Desde el entorno del mandatario asiático se aseguró que ambos líderes se mostraron optimistas sobre la llamada: Trump la calificó como "muy buena" y Xi aseguró que, tanto él como su par norteamericano, esperaban un comienzo positivo en las relaciones entre Estados Unidos y China.
Asimismo, el propio Trump afirmó que "la llamada fue muy buena tanto para China como para Estados Unidos. Espero que resolvamos muchos problemas juntos, y que comencemos de inmediato. Discutimos el equilibrio entre el comercio, el fentanilo, TikTok y muchos otros temas".
"¡El presidente Xi y yo haremos todo lo posible para hacer del mundo un lugar más pacífico y seguro!", agregó.
Por su parte, Jinping, continuando con su política de establecer las llamadas 'líneas rojas' (no negociables), tal cual hizo con Biden, le manifestó a Trump las preocupaciones de China sobre Taiwán, isla que Beijing considera como una provincia rebelde, y recalcó que esperaba una Casa Blanca manejándose con mucho cuidado al respecto.
"La cuestión de Taiwán concierne a la soberanía nacional y la integridad territorial de China, y espera que la parte estadounidense la maneje con cautela", según reprodujo la cadena estatal CCTV.
A su vez, Xi también destacó que Estados Unidos y China pueden tener sus diferencias, pero, mayoritariamente, se respetan los intereses fundamentales del otro, y que las relaciones comerciales como las financieras pueden ser beneficiosas bilateralmente, sin confrontación ni conflictos directos.