Donald Trump le redujo el plazo, este lunes, a Vladímir Putin, a entre "10 o 12 días" para terminar su ofensiva en Ucrania si no quiere enfrentar nuevas sanciones y más paquetes de ayuda militar a Zelenski, en un anuncio hecho en Escocia junto al primer ministro británico, Keir Starmer.
Además, el mandatario estadounidense, que hasta ahora había esquivado pronunciarse sobre la catástrofe humanitaria en la Franja de Gaza, en claro apoyo diplomático a su aliado Israel, dijo que hay "señales de una verdadera hambre" en el territorio palestino, y prometió más ayuda humanitaria, incluyendo la apertura de "centros de distribución de alimentos".
Sentado junto a Starmer en su exclusivo campo de golf en Turnberry, cerca de Aberdeen, Trump dijo que está "muy decepcionado con el presidente ruso" por los continuos ataques a objetivos civiles ucranianos, pese a los continuos intentos de mediación de Washington.
En este sentido, el republicano anunció una reducción del plazo anterior de 50 días dado al Kremlin para que pusiera fin a los ataques sobre Ucrania a "unos 10 o 12 días", comenzando la cuenta regresiva de inmediato. "No hay razón para esperar", aseveró Trump.
"Realmente sentí que iba a terminar. Pero cada vez que pienso que va a terminar, mata a gente. Ya no estoy tan interesado en hablar más" agregó.
Sanciones secundarias a los socios comerciales de Rusia
En este contexto, el mandatario estadounidense le comentó al primer ministro británico que está considerando "sanciones secundarias", es decir, que repercutirían sobre los países que compran exportaciones rusas, como los hidrocarburos, agropesticidas, cereales y así afectar los ingresos de Rusia.
Poco después de enterarse, el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, elogió la determinación de Trump.
"Una posición clara y una firme determinación por parte del presidente Trump, y en el momento oportuno, cuando mucho puede cambiar mediante la fuerza en favor de una paz verdadera", declaró Zelenski en su cuenta de X.