El republicano Donald Trump, próximo a asumir la presidencia de Estados Unidos, envió unos provocativos mensajes navideños, repletos de comentarios sobre la incautación del canal de Panamá, la adquisición de Groenlandia y la invitación a Canadá para ser el estado n.º 51.
Mientras que el saliente presidente Biden publicó un breve y apacible mensaje navideño sobre "la bondad y la compasión"; el magnate lanzó una batería de mensajes a lo largo del día de Navidad, en los que hizo alusión a los que directamente llamó como los "lunáticos radicales de izquierda" y al primer ministro canadiense, Justin Trudeau, "cuyos impuestos a los ciudadanos son demasiado altos".
"Feliz Navidad a los lunáticos radicales de izquierda, que están constantemente tratando de obstruir nuestro Sistema Judicial y nuestras Elecciones", espetó el presidente electo en uno de sus mensajes.
Entre los dichos del republicano, resaltan los elogios a los miembros de su gabinete, su deseo de comprar Groenlandia y sus quejas sobre las tasas que pagan los barcos logísticos estadounidenses que atraviesan el canal de Panamá.
Asimismo, envió un sarcástico mensaje al Gobierno panameño de Raúl Mulino, a quien acusa de permitir "injerencia china":
"Feliz Navidad a todos, incluidos los maravillosos soldados de China, que con amor, pero ilegalmente, operan el Canal de Panamá, asegurándose siempre de que Estados Unidos aporte miles de millones de dólares en dinero para 'reparaciones', pero no tendrá absolutamente nada que decir sobre 'nada", haciendo clara alusión a las autoridades del país centroamericano.
Trump aprovechó su raid de mensajes para dar a conocer la elección del político de Florida, Kevin Marino Cabrera, como embajador en Panamá, diciendo que se desempeñará en "un país que nos está estafando con el Canal de Panamá".
Así también, el presidente electo volvió a llamar al primer ministro Trudeau el "gobernador" de Canadá y escribió que si el país se convirtiera en "nuestro Estado 51, sus Impuestos se reducirían en más del 60%" y "sus negocios se duplicarían inmediatamente en tamaño". En sintonía con esta línea de comentarios, volvió a referirse a la isla de Groenlandia, que depende en algunos aspectos administrativos de Dinamarca.
"Al pueblo de Groenlandia, que Estados Unidos necesita por motivos de seguridad nacional y que quiere que Estados Unidos esté allí, ¡y lo haremos!", enfatizó con un tono exultante.

