Máxima tensión: Trump moviliza el portaaviones más moderno del mundo hacia las costas de Irán
El USS Gerald Ford abandona el Caribe para sumarse al despliegue militar en el Golfo Pérsico. La Casa Blanca endurece su postura ante el programa nuclear y de misiles de Teherán.
La administración de Donald Trump ha dado un paso decisivo en Medio Oriente. El USS Gerald Ford, el portaaviones más avanzado y potente de la Armada de los Estados Unidos, recibió la orden oficial de desplazarse desde las aguas del Caribe hacia el Golfo Pérsico. Este movimiento estratégico marca el fin de su rol en la vigilancia sobre Venezuela para concentrar el poder de fuego del Pentágono frente a las costas de la República Islámica de Irán.
Un despliegue aeronaval sin precedentes
El grupo de batalla del Gerald Ford, compuesto por tres destructores y buques de apoyo logístico, se unirá en las próximas semanas al USS Abraham Lincoln, que ya opera en la zona. Con esta incorporación, la presencia militar estadounidense alcanza una magnitud crítica: se estima una fuerza ofensiva de casi 200 aeronaves y 10.000 efectivos listos para actuar.
A pesar de que el presidente Trump sostiene que mantiene un proceso de diálogo con el gobierno teocrático persa, la movilización militar envía un mensaje inequívoco. Washington exige el cese inmediato del enriquecimiento de uranio y del programa de misiles balísticos, además del respeto a los derechos democráticos tras las recientes represiones en Teherán.
Expertos señalan que, aunque la Casa Blanca descarta por ahora una invasión terrestre, la opción de un ataque aéreo masivo permanece sobre la mesa si las negociaciones fallan. Por su parte, el régimen iraní ha rechazado la presencia de lo que denomina "fuerzas agresoras" y advirtió que responderá ante cualquier provocación en sus aguas territoriales, elevando la incertidumbre en un tablero global ya convulsionado.