El mandatario estadounidense, Donald Trump, ponderó, este lunes, la relación "extremadamente fuerte" entre Estados Unidos y China, tras conversar con su homólogo Xi Jinping.
La relación, cargada de competencia, fue puesta en alza a pesar de que el líder de la Casa Blanca no mencionó el tema controversial de Taiwán, isla que Pekín reclama como parte de su territorio. Washington, si bien no reconoce las aspiraciones de Taiwán a constituirse como Estado independiente, es su principal socio y mayor proveedor de armas. Por su parte, Xi, había expresado previamente a Trump la necesidad de "mantener el impulso" actual de sus relaciones.
Avances bilaterales y la cuestión de Taiwán
En un comunicado posterior al diálogo, Trump destacó la fortaleza del vínculo y confirmó planes futuros conjuntos. El líder de la Casa Blanca, también, confirmó que visitará China en abril de 2026 y que Xi irá a Washington, posteriormente, en el mismo año.
No obstante, en contrapartida a la postura de Trump, el mandatario chino había subrayado que la reincorporación de Taiwán a China "es una parte importante del orden internacional de la posguerra". Trump utilizó su plataforma Truth Social para ampliar detalles, citando lo que calificó como una exitosa reunión celebrada en Corea del Sur, hace tres semanas.
El líder republicano escribió: "Nuestra relación con China es extremadamente fuerte. Esta llamada fue una continuación de nuestra muy exitosa reunión en Corea del Sur hace tres semanas. Desde entonces, ha habido avances significativos en ambas partes para mantener nuestros acuerdos actualizados y precisos".
El acercamiento se da mientras Pekín mantiene sobre Taiwán una fuerte presión militar, económica y diplomática.