La tensión entre Washington y Caracas ha llegado a un punto de no retorno. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este martes un bloqueo total y completo a todos los barcos petroleros sancionados que entran y salen de Venezuela. La medida busca asfixiar financieramente al gobierno de Nicolás Maduro y recuperar activos que, según la Casa Blanca, fueron "robados" a la nación norteamericana.
"La Armada más grande de la historia"
A través de sus redes sociales, Trump aseguró que Venezuela se encuentra actualmente "completamente rodeada" por una fuerza naval sin precedentes en Sudamérica.
"La conmoción para ellos será como nunca antes la han visto", advirtió el mandatario, vinculando directamente al régimen con el narcoterrorismo, la trata de personas y el asesinato.
Como parte de este endurecimiento, el Gobierno estadounidense ha designado oficialmente al régimen venezolano como una organización terrorista extranjera. Según Trump, esta decisión se fundamenta en el uso de yacimientos petroleros para financiar actividades criminales y el envío de "inmigrantes ilegales" a Estados Unidos durante la gestión anterior.
Confiscación en alta mar y apoyo de Irán
La escalada no es solo retórica. La semana pasada, la Armada estadounidense interceptó y confiscó el petrolero "Skipper" frente a las costas venezolanas. Aunque navegaba bajo bandera de Guyana, la inteligencia de EE. UU. detectó vínculos con el contrabando de crudo iraní.
Ante estos operativos del Comando Sur, aliados estratégicos como Irán han denunciado la "actitud intimidatoria" de Washington. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, mantuvo comunicaciones con Maduro para reiterar su apoyo frente a lo que consideran una "provocación hostil" que busca un cambio de régimen por la fuerza.
Alerta máxima en el espacio aéreo
El conflicto también se ha trasladado al cielo. La Administración Federal de Aviación (FAA) renovó la advertencia para vuelos comerciales sobre Venezuela, extendiéndola hasta febrero de 2026. La agencia advierte sobre riesgos potenciales para aeronaves a todas las altitudes en la región de Maiquetía.
Como consecuencia, aerolíneas como Copa Airlines han extendido la suspensión de sus vuelos hacia Caracas, mientras que el propio Trump comunicó que el espacio aéreo venezolano permanecerá "cerrado en su totalidad". La medida responde al deterioro de la seguridad en la zona y a los operativos militares en curso.
