Durante la 68ª edición de los premios Grammy, el humorista sudafricano Trevor Noah lanzó un comentario satírico que vinculó el interés geopolítico de Donald Trump por Groenlandia con el caso de Jeffrey Epstein. Noah bromeó diciendo que la búsqueda de una nueva isla tenía sentido porque, ante la ausencia de Epstein, el mandatario "necesita una nueva isla para pasar el rato con Bill Clinton".
Reacción en Truth Social y amenaza legal
La respuesta de Trump no se hizo esperar a través de su red social, Truth Social, donde calificó a Noah como un "perdedor total" y criticó la calidad de la premiación. El mandatario fue más allá y advirtió que enviará a sus abogados para demandar al presentador, a quien describió como un "patético presentador sin talento".
Trump negó enfáticamente haber visitado alguna vez la isla privada de Epstein, sosteniendo que "hasta la declaración falsa y difamatoria de esta noche, nunca se me había acusado de estar allí". Aunque el presidente insiste en que su relación con el financiero terminó hace años, el cruce ocurre en un momento de alta sensibilidad pública.
Contexto: Documentos desclasificados
Este enfrentamiento legal y mediático se produce apenas días después de la desclasificación de más de tres millones de documentos relacionados con el caso Epstein. Estos archivos han expuesto nexos y comunicaciones de Epstein con diversas figuras de la élite mundial, mencionando nombres como Elon Musk, Bill Gates y exasesores.
Cabe destacar que, según fuentes de la Agencia Noticias Argentinas, algunos correos electrónicos del Departamento de Justicia también han revelado que el polémico empresario estuvo en Punta del Este en 2016.

