El republicano Mike Johnson terminó imponiéndose para un segundo periodo, este viernes 3 de enero, como presidente de la Cámara de Representantes del Congreso de Estados Unidos, con un claro apoyo de Donald Trump.
El desenlace se dio después de 'idas y venidas' cuando dos miembros de la bancada republicana que votaron en contra de Johnson, cambiaran de parecer poco después de haber finalizado el escrutinio inicial.
Johnson se alzó con 218 votos a favor frente a los 215 de Hakeem Jeffries, su oponente demócrata, quien tenía el respaldo unánime de los legisladores de su partido.
El reelegido presidente de la Cámara vivió una primera votación de incertidumbre, que se desarrolló a viva voz y, tras la cual, el republicano tenía 216 votos, ya que tres de sus compañeros de partido habían respaldado a otro candidato.
Acto seguido, por cerca de media hora, la sesión de la Cámara quedó pausada, pero con la votación todavía abierta a la espera de que alguno de esos congresistas optara por cambiar el sentido de su voto. En ese interín, fue cuando se vio a Johnson abandonar el hemiciclo con dos de los republicanos que no le habían acompañado en la primera ronda.
Los dos congresistas en cuestión, Keith Self y Ralph Norman, terminaron cambiando su decisión y apoyaron al candidato ungido por Trump, evitado así una crisis de unidad partidaria en el día que se lanza un nuevo periodo de sesiones, ahora con mayoría republicana.
No obstante, el congresista republicano Thomas Massie mantuvo su voto disidente, tal cual había adelantado semanas atrás en sus redes sociales.
En resumen, Mike Johnson, se constituye como un funcionario clave en la estructura de poder de Donald Trump, tras renovar su rol de líder de la Cámara de Representantes y constituirse como la segunda persona en la línea sucesoria presidencial, después del vicepresidente J.D. Vance.

