Sorpresa en las elecciones de Irán, ganó un candidato moderado
El nuevo presidente será Masoud Pezeshkian, quien se impuso en segunda vuelta a Saeed Jalili, representante de la línea dura.
Por Redacción
6 Julio de 2024 - 14:16
6 Julio de 2024 - 14:16
6 Julio de 2024 / Ciudadano News / Internacionales
La segunda vuelta de las elecciones iraníes, en las que se eligió el sucesor del fallecido Ebrahim Raisi, quien pereció en un accidente de helicóptero, resultaron en la elección de un candidato relativamente moderado, Masoud Pezeshkian, que se impuso a un rival de línea dura, y en sus primeras palabras instó a los iraníes a acompañarle en "el difícil camino que queda por recorrer".
Era el único moderado de los cuatro candidatos iniciales, y se impuso en la segunda vuelta al exnegociador nuclear Saeed Jalili, es un cirujano cardíaco de 69 años, que prometió promover una política exterior pragmática, aliviar las tensiones en torno a las negociaciones estancadas con las grandes potencias para reactivar el pacto nuclear de 2015, y mejorar las perspectivas de liberalización social y pluralismo político.
La participación fue de casi el 50% en la votación del viernes, tras una participación históricamente baja en la primera vuelta del 28 de junio.

De todos modos, las intenciones pueden tropezar con el líder supremo, el ayatolá Alí Jamenei, ya que es él y no el presidente la máxima autoridad en la República Islámica.
En su cuenta de X, el electo publicó: "Querido pueblo de Irán, las elecciones han terminado, y esto es sólo el principio de nuestro trabajo conjunto. Nos espera un camino difícil. Sólo se puede allanar con su cooperación, empatía y confianza", y agregó: "Les tiendo la mano y juro por mi honor que no les abandonaré en este camino. No me abandonen".
Pezeshkian jurará su cargo ante el Parlamento en Teherán en los próximos días, y consiguió la victoria con un electorado -cuyo núcleo se cree que está formado principalmente por la clase media urbana y los jóvenes- muy desilusionado por años de medidas de seguridad que sofocaron cualquier disidencia pública de la ortodoxia islamista.
De todos modos, algunos expertos en la política iraní, Pezeshkian goza de un estatus privilegiado y de una estrecha relación con el teocrático Jamenei, y podría tender puentes entre las facciones para lograr la moderación, pero no los cambios fundamentales que anhelan muchos iraníes.
La victoria de Pezeshkian aumentó las esperanzas de un deshielo en las relaciones de Irán con Occidente que podría crear aperturas para desactivar su disputa nuclear con las potencias mundiales. Las redes sociales mostraban a los partidarios de Pezeshkian bailando en las calles de muchas ciudades y pueblos del país y a los automovilistas haciendo sonar las bocinas de los coches para aplaudir su victoria.
En el sistema dual iraní de gobierno clerical y republicano, el presidente no puede introducir ningún cambio importante en la política iraní sobre el programa nuclear o el apoyo a las milicias en Oriente Medio, ya que Jamenei es quien manda en los asuntos de Estado. Sin embargo, el presidente puede influir en el tono de la política iraní y participará activamente en la elección del sucesor de Jamenei, de 85 años.