El Consejo de Ministros de España aprobó este martes el anteproyecto de ley que reducirá la jornada laboral hasta las 37,5 horas semanales. La medida no afectará el salario de los trabajadores y podría entrar en vigor antes del 31 de diciembre del 2025.
El anteproyecto deberá volver al Consejo de Ministros para lograr la tramitación parlamentaria antes de que quede vigente. Se espera que la medida pueda entrar en vigencia antes del 2025.
"Hoy es un día en el que merece la pena formar parte del Gobierno de España (...) Han transcurrido más de 41 años en los no se ha modificado la reducción o la jornada laboral en nuestro país. También es un día histórico en Europa. Hace más de dos décadas que ningún Estado miembro reduce la jornada laboral en Europa", resaltó Yolanda Díaz, ministra de Trabajo y Economía social de España.
Reducción de la jornada laboral
En el programa de gobierno sellado en octubre de 2023, el Partido Socialista (PSOE) y la coalición Sumar se comprometieron a reducir de 40 a 37,5 horas la duración legal de la jornada semanal.
La medida incluye a 12 millones de trabajadores del sector privado, principalmente en el comercio, la restauración o la agricultura. Debido a que las 37,5 horas, ya se aplican en el sector público y en las grandes empresas.
El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, no dispone de la mayoría absoluta en el Congreso de los Diputados. Por lo cual, sus representantes deberán convencer a sus socios parlamentarios de la necesidad de la reforma.
La reducción horaria despierta reticencias tanto en el Partido Nacionalista Vasco (PNV) como en los independentistas catalanes de Junts per Catalunya (JxCat). A pesar de que estas formaciones son aliadas del Ejecutivo, mantienen una cercanía con círculos empresariales.
La posición de los privados y la expectativa del Gobierno español
Según la ministra de Trabajo y Economía de España, la reducción de la jornada laboral va a servir para mejorar la productividad en nuestro país (...). "No se trata de echar [acumular] horas en el trabajo, se trata de ser eficientes", resaltó Yolanda Díaz.
El documento aprobado este martes por el Consejo de Ministros resulta de un acuerdo firmado el 20 de diciembre con los dos principales sindicatos de trabajadores, UGT y CCOO. Pero de la reunión no participaron las organizaciones patronales, que decidieron a mediados de noviembre abandonar la mesa de negociaciones.
Estos sectores están preocupados por el impacto de la reforma en la competitividad española. Debido a que no todas actividades económicas están en igualdad de condiciones y que una reducción generalizada podría debilitar a algunas empresas.
El argumento fue rechazado por la ministra Yolanda Díaz, que insistió en la solidez de la economía española, con un crecimiento de 3,2% el año pasado. "Tenemos más ocupación y crecimiento económico que nunca", cerró.
