Los expolicías Ronnie Lessa y Élcio Queiroz, declarados como asesinos confesos de la recordada concejal de Río de Janeiro, Marielle Franco, y de su chofer Anderson Gomes, fueron finalmente condenados a 78 años y nueve meses, y a 59 años y ocho meses de prisión, respectivamente.
"La Justicia a veces es lenta, ciega, torpe, pero llega hasta para los acusados que creen que jamás serán alcanzados", afirmó la jueza interviniente Lucia Glioche.
Un jurado consideró culpables a los exagentes policiales por el doble homicidio ocurrido en 2018 y que sacudió el corazón de la política brasileña. Aparte de la pena efectiva en prisión, se ordenó a los asesinos pagar una pensión mensual al hijo de Gomes hasta que este cumpla 24 años e indemnizar con 706.000 reales (unos 120.000 dólares) a cada uno de los familiares directos de las víctimas por daños morales.
La carismática activista política por los derechos de las minorías raciales y la comunidad LGBTQ+, falleció a los 38 años, cuando fue acribillada dentro de su vehículo el 14 de marzo de 2018 en un barrio céntrico de Río de Janeiro.
Aunque la Fiscalía había pedido la pena máxima de 84 años, al conocerse el fallo, los familiares de Franco y Gomes se emocionaron, se abrazaron entre sí y estallaron en lágrimas.