La casa de subastas Christie's de Nueva York decidió retirar a último momento la pintura El martirio de San Sebastián, de El Greco, que estaba programada para ser parte de su venta de "Antiguos Maestros" (Old Masters). La medida se tomó tras una petición del gobierno de Rumania, que inició acciones legales para reclamar la restitución de la obra al Estado.
Un cuadro en disputa y una subasta en pausa
La pintura, valuada entre siete y nueve millones de dólares, sigue en posesión de Christie's mientras se resuelve el conflicto legal. Si bien la subasta quedó suspendida, no se descarta que se realice en una fecha futura.
A través de un comunicado, la casa de subastas afirmó que se toma estos asuntos "muy en serio" y que, como precaución, decidió retirar la obra por el momento.
"Esperamos vender esta obra única y espectacular en una fecha posterior. Christie's lleva a cabo una exhaustiva investigación sobre la procedencia de las piezas que ofrece y no pone a la venta ninguna propiedad a menos que esté segura de que el comprador obtendrá un título legítimo sobre ella", declararon.
Un San Sebastián con historia real
El cuadro, también conocido simplemente como San Sebastián, muestra al santo atado a una columna con su cuerpo atravesado por flechas, mientras dirige su mirada al cielo. La escena se sitúa en un paisaje característico de El Greco, con un cielo tormentoso y una ciudad amurallada al fondo, que se cree es Toledo, recurrente en sus obras.
La pieza perteneció a la colección del rey Carol I de Rumania, quien falleció en 1914. Posteriormente, pasó a ser propiedad de la corona hasta 1947, cuando quedó en manos del rey Miguel I. En 2010, el monarca vendió la obra a un marchante de arte franco-estadounidense, según los registros de Christie's.
Acciones legales desde Rumania
El primer ministro rumano, Marcel Ciolacu, ha encabezado la iniciativa para impedir la venta de la pintura y lograr su repatriación. En un mensaje en su perfil de Facebook, celebró la suspensión de la subasta como "un gran logro del Estado rumano y del equipo de abogados que nos representan".
La reclamación del cuadro se sustenta en dos memorandos:
- Uno presentado ante el Tribunal Judicial de París, con el objetivo de recuperar la obra mediante litigio.
- Otro dirigido a Christie's, para frenar la venta en Nueva York.
Ciolacu enfatizó que este primer paso es crucial para la restitución definitiva de la pintura, que considera "una parte única del patrimonio cultural y artístico de Rumania".