La aparición de un nuevo brote del virus Nipah volvió a encender las alarmas sanitarias en la India y en toda Asia. Se trata de un patógeno zoonótico de alta letalidad, sin vacuna ni tratamiento antiviral específico, que llevó a las autoridades indias a declarar una alerta epidemiológica tras confirmarse dos casos en el estado de Bengala Occidental.
A pesar de la preocupación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) consideró que el riesgo de expansión del virus en el país es actualmente "bajo" y destacó la capacidad de India para contener este tipo de brotes, tal como ocurrió en episodios anteriores. "India tiene la capacidad de contener estos brotes, como se ha probado en casos pasados", indicó un portavoz del organismo en diálogo con la agencia EFE.
La OMS informó que mantiene contacto permanente con las autoridades sanitarias locales y nacionales para realizar evaluaciones de riesgo y brindar apoyo técnico. Además, señaló que no existen evidencias de un aumento sostenido de la transmisión entre humanos, una de las variables más críticas para evaluar el potencial pandémico del virus.
Cinco infectados cerca de Calcuta
Los primeros cinco casos confirmados corresponden a trabajadores del hospital Narayana Multispecialty, donde se implementaron de inmediato protocolos de aislamiento y rastreo de contactos. Entre los infestados dos casos c corresponden a un hombre y una mujer de 25 años, ambos enfermeros de un hospital privado de la localidad de Barasat, situada a unos 20 kilómetros al norte de Calcuta. Los profesionales comenzaron a presentar síntomas en la primera semana de diciembre y fueron aislados a comienzos de enero.
El Instituto Nacional de Virología de la India confirmó el 13 de enero que se trataba del virus Nipah, y la notificación oficial a la OMS se realizó el lunes 26. Como medida preventiva, cerca de 190 personas que tuvieron contacto con los infectados fueron puestas bajo vigilancia sanitaria.
Ante el temor de contagios intrahospitalarios, el Ministerio de Salud indio ordenó reforzar los protocolos de bioseguridad, incluyendo el uso obligatorio de equipos de protección individual (EPI) completos para el personal de salud.
Un virus letal sin vacuna ni tratamiento
El virus Nipah puede provocar desde infecciones asintomáticas hasta enfermedades respiratorias agudas y encefalitis, con una rápida progresión clínica. Según la OMS, la tasa de mortalidad oscila entre el 40% y el 75%, una de las más altas entre los virus emergentes conocidos.
El principal reservorio natural del virus son los murciélagos frugívoros del sudeste asiático, que pueden transmitirlo al contaminar frutas, savia de palma o superficies cercanas a zonas habitadas. También se han documentado contagios a través de cerdos infectados y, en brotes recientes, transmisión de persona a persona, especialmente en ámbitos sanitarios.
Por ese motivo, las autoridades recomiendan evitar el consumo de frutas mordidas o caídas de los árboles, así como pelar y cocinar los alimentos antes de ingerirlos.
Antecedentes y temor regional
India ya registró brotes de Nipah en 2001 y 2007 en Bengala Occidental, con al menos 50 muertes. Desde 2018, los casos se concentraron principalmente en el estado de Kerala, donde el último brote, en julio de 2025, dejó tres infectados y dos fallecidos.
El temor a una eventual propagación llevó a países como Tailandia, Nepal y Hong Kong a activar controles sanitarios en aeropuertos, con medición de temperatura y declaraciones de salud para viajeros.
Murciélagos
Preocupación en China por posibles casos importados
Aunque China no registró casos de Nipah, las autoridades sanitarias advirtieron sobre el riesgo de infecciones importadas, especialmente por la cercanía del Año Nuevo Lunar, período en el que se producen miles de millones de desplazamientos.
En redes sociales chinas, la noticia generó un fuerte impacto y se posicionó entre los temas más comentados. No obstante, expertos médicos llamaron a la calma y remarcaron que el riesgo de un brote en China es bajo gracias a su capacidad de monitoreo epidemiológico.
Un desafío global para la salud pública
La OMS y la Organización Mundial de Sanidad Animal (OMSA) incluyen al Nipah en la lista de patógenos prioritarios por su alto potencial epidémico. La combinación de alta letalidad, ausencia de tratamientos y contacto frecuente entre humanos y fauna silvestre lo convierte en una amenaza latente.
Especialistas subrayan que la detección temprana, el aislamiento de casos, la vigilancia activa y la cooperación entre los sistemas de salud humana y veterinaria son claves para prevenir futuras crisis sanitarias vinculadas a enfermedades emergentes como el virus Nipah.
Lo más destacado del brote de virus Nipah en India
Virus Nipah: patógeno zoonótico de alta letalidad, sin vacuna ni tratamiento específico.
Dos casos confirmados en Bengala Occidental, cerca de Calcuta.
Ambos infectados son enfermeros de 25 años de un hospital privado.
Cerca de 190 contactos bajo vigilancia epidemiológica.
Letalidad estimada entre el 40% y el 75%, según la OMS.
Principal reservorio: murciélagos frugívoros del sudeste asiático.
Vías de contagio: alimentos contaminados, contacto con animales infectados y transmisión entre humanos.
Refuerzo de bioseguridad en hospitales y uso obligatorio de EPI.
Países asiáticos activaron controles en aeropuertos por temor a la propagación.
La OMS considera bajo el riesgo actual, pero mantiene monitoreo constante.