A los pies de la Torre Eiffel, cientos de agricultores franceses protestaron una vez más contra el proyecto de acuerdo comercial entre la UE y los países del Mercosur. La manifestación se llevó a cabo pese a las garantías "reforzadas", ofrecidas por la Comisión Europea para mitigar los riesgos del tratado.
Los agricultores y ganaderos de Francia temen que su mercado se vea inundado de carne, azúcar o arroz procedentes de Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y Bolivia, en el marco del acuerdo entre ambos bloques. Durante la movilización, que culminó con "un gran picnic solidario" en París, la multitud coreó una proclama contundente: "UE-Mercosur no es estiércol, pero apesta igual".
La concentración fue convocada por la Confederación Campesina, el tercer sindicato más grande del sector en Francia, y fue apoyada por varias docenas de asociaciones y colectivos agrícolas, ecologistas y defensores de los consumidores. El punto de partida de la protesta fue la histórica Explanada de los Inválidos.
Los manifestantes exigieron directamente al presidente Emmanuel Macron que "cumpla con su compromiso" de proteger a los agricultores franceses. Esta demanda abarca la protección contra todo tipo de acuerdos comerciales entre el bloque comunitario y otros países terceros, ya sea con los sudamericanos de Mercosur, México u otros.
Rechazo sindical a las "Cláusulas de Salvaguardia"
Para intentar tranquilizar a Francia, la Comisión Europea propuso en septiembre cláusulas de salvaguardia "reforzadas", las cuales se activarían ante un aumento brusco de las importaciones o una caída de los precios. Sin embargo, el firme rechazo al acuerdo entre los veintisiete países de la UE y los socios de Mercosur es una postura general, sin concesiones, entre los sindicatos agrícolas franceses. La agrupación de trabajadores sostiene que ni las "cláusulas de salvaguardia" ni las medidas "espejo milagrosas" podrán garantizar un reequilibrio.
El proceso de ratificación fue iniciado por la Comisión Europea en septiembre pasado, y los sindicatos ven con inquietud una actitud que consideran menos combativa por parte del Gobierno francés en este proceso.
Después de 25 años de negociaciones, ambos bloques cerraron a finales de 2024 las conversaciones para un acuerdo comercial que cubriría uno de los principales mercados del mundo, con una población combinada de 780 millones de personas.
El acuerdo, que busca que la Unión Europea exporte más automóviles, maquinaria y otros productos al Mercosur, facilitará, en contrapartida, la entrada de carne de vacuno, aves de corral, azúcar y miel procedentes del bloque sudamericano mediante la reducción drástica de los aranceles.