El presidente interino de Perú, José Jerí, afirmó, este jueves, que no piensa renunciar al cargo que asumió el pasado viernes. El mandatario se hizo cargo del Ejecutivo tras la remoción de Dina Boluarte, ratificando, en las últimas horas, su permanencia en el Gobierno y en un contexto de fuerte conmoción, generada por la muerte de un manifestante durante los enfrentamientos acontecidos entre una multitud enardecida y las fuerzas de seguridad a las afueras del Congreso en Lima.
Jerí declaró categóricamente a las afueras del Palacio de Gobierno: "No voy a renunciar" y amplio diciendo que su país afronta "épocas complicadas".
Estabilidad y Caos en Lima
El joven político lamentó el fallecimiento de un manifestante durante la multitudinaria protesta en contra de las autoridades por la crisis de corrupción e inseguridad ciudadana.
En este contexto, Sostuvo que las movilizaciones en Lima fueron inicialmente "una expresión ciudadana legítima". No obstante, denunció que la situación se desvió porque "un grupo minúsculo pretende imponer una agenda distinta a una expresión ciudadana de inconformidad".
Asimismo, el gobernante señaló que la violencia derivó de "algunos sectores que tenían una agenda de generar caos". Jerí reconoció haber "recibido un país con múltiples demandas que no han sido atendidas en muchos años".
El novel presidente ratificó su decisión de mantenerse en el puesto, explicando que su "responsabilidad es mantener la estabilidad del país" y que está "plenamente convencido que trabajando juntos lo va a conseguir".