La retracción de la superficie de hielo marino en la Antártida está provocando que los grupos de ballenas jorobadas migren hacia el sureste unas tres semanas antes, comparado con el comportamiento que tenían hace 21 años, según lo publicado por una investigación científica australiana.
De acuerdo a un relevamiento realizado por investigadores de la Universidad de Queensland (UQ), Australia, para varios ciclos migratorios, la razón de la alteración es el calentamiento del mar Antártico y la disminución de la capa de hielo marino en la región, lo que podría estar afectando la alimentación de los cetáceos durante el verano.
El periodo pico de migración de la ballena jorobada hacia el sur por la costa este australiana se desplazó de principios de octubre a mediados de septiembre, emprendiendo sus travesías notablemente más temprano, explicó la profesora asociada de la UQ, Rebecca Dunlop, líder de la investigación.
Escasez del krill: alimento de las ballenas
Menos capa de hielo marino antártico significa menos algas, un alimento crucial para el kril, explicó Dunlop, y añadió: "La menor disponibilidad de kril antes de la migración podría estar obligando a las ballenas a regresar antes a las zonas de alimentación".
La población de ballenas jorobadas del este de Australia se recuperó de solo 300 ejemplares en la década de 1960 a aproximadamente 40.000 actuales.
Sin embargo, el aumento notable de las temperaturas marinas debido al Cambio Climático, que acelera la reducción del hielo marino, alteró el calendario migratorio, anteriormente constante, de las ballenas, que también se observa en Australia Occidental y Sudamérica, según los estudios detallados en "Scientific Reports", publicados por la revista Nature.
