El Senado de Estados Unidos aprobó, este jueves, un recorte del gasto público de 9.000 millones de dólares, siendo avalada la decisión por el presidente Donald Trump, pero con la impronta de Elon Musk.
La medida afecta a los programas de ayuda en el extranjero y a medios públicos de comunicación.
Sin embargo, el proyecto deberá volver a la Cámara de Representantes para su aprobación definitiva antes del fin de semana, dado que el Congreso ya había asignado estas partidas.
En caso de no aprobarse, el gobierno deberá liberar la partida, tal cual estaba previsto.
La luz verde de la Cámara Alta para el recorte fue percibida como un visto bueno al programa de equilibrio propuesto por la comisión de eficiencia gubernamental (DOGE), la cual estaba liderada por el empresario Elon Musk, quien renunció hace menos de 60 días a su designación y ahora está enfrentado en una encendida pugna con Trump.
Según trascendió, los ítems involucrados en el recorte ya habían sido propuestos por el DOGE.
Perspectiva del senado
En este marco, el influyente senador republicano de Carolina del Sur, Lindsey Graham, declaró a medios de prensa que el proyecto aprobado está en sintonía con la estrategia de Trump de recortar el gasto en varias áreas del gobierno.
"Siempre he apoyado la ayuda exterior. Es necesario el poder blando", afirmó el legislador. "Pero cuando se empieza a gastar dinero en un montón de basura y en programas progresistas desconectados del objetivo de la ayuda, es difícil que una persona como yo lo acepte".