Un nuevo temblor de magnitud 5,2 sacudió este martes las zonas orientales de Afganistán, donde las autoridades y los equipos de rescate ya han contabilizado 1.411 muertos y 3.124 heridos, a causa del terremoto de 6,0 que azotó la noche del domingo pasado la provincia de Kunar.
El epicentro del más reciente seísmo fue a 34 kilómetros al noreste de la ciudad de Jalalabad, en la provincia de Nangarhar, según lo informado por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).
Ehsanullah Ehsan, un portavoz de gestión de desastres del Gobierno talibán, afirmó respecto al nuevo remesón telúrico: "El terremoto se sintió en las mismas áreas que se vieron afectadas en Kunar en el primer terremoto".
Por su parte, el vocero principal del Gobierno central en Kabul, Zabihullah Mujahid, detalló en la red X que entre las zonas más afectadas por el terremoto del domingo pasado figuran los distritos de Nurgal, Chawki y Asadabad, consideradas zonas rurales fronterizas con Pakistán, donde al menos 5.412 viviendas quedaron en ruinas.
La Media Luna Roja Afgana informó, también, mediante posteos, que "muchas personas siguen atrapadas bajo los escombros" y "las labores de rescate continúan".
Cortesía de X.
Asimismo, el responsable humanitario de Naciones Unidas en Afganistán, Indrika Ratwatte, pronosticó que el número de víctimas "probablemente aumentará", mientras se especula que la contabilización de los damnificados escale a los 12.000 habitantes.
"Hoy es el segundo día desde el terremoto, han pasado más de 32 horas, y los heridos siguen llegando", comentó el doctor Sharif Khamosh, del Hospital Regional de Nangarhar, en Jalalabad.
"Todavía recibimos reportes de personas atrapadas bajo los escombros. Algunos ya han muerto, y solo esta mañana tres aeronaves trajeron heridos al hospital", añadió alarmado.
Mayores consecuencias del terremoto por la crisis económica
La nación afgana está supeditada a una profunda crisis económica que golpea un sistema sanitario debilitado en los últimos años por la falta de recursos, enfrentando, a su vez, enormes dificultades para atender desastres naturas de esta índole. Una situación que está agravada por las restricciones laborales y sociales impuestas por el régimen talibán, sumado a la reducción de la ayuda internacional en los últimos dos años por considerársele al gobierno afgano un régimen que no respeta los Derechos Humanos.
Con información de Agencia EFE.