El secretario general de Naciones Unidas, António Guterres, se pronunció, este jueves, en la conferencia climática COP30, celebrada en Belém, considerada la ciudad de ingreso a la selva amazónica brasileña, dando a conocer su visión para destrabar las difíciles negociaciones.
La solución es un acuerdo que logre un "equilibrio" de las demandas sobre financiación y sobre el fin de los combustibles fósiles. A pesar de la falta de avance en los temas más polémicos, Guterres manifestó que aún cree en la posibilidad de un acuerdo.
El funcionario declaró que "Es posible llegar a un acuerdo por el que los países desarrollados acepten involucrarse en este objetivo (de aumentar la financiación) y, al mismo tiempo, sus preocupaciones sobre mitigación (reducción de emisiones) sean abordadas".
Respecto a la financiación climática, el alto funcionario de la ONU expresó su apoyo a triplicar los recursos destinados a acciones de adaptación.
Guterres advirtió que "Las necesidades de adaptación se están disparando", y apuntó que el principal fondo destinado a financiar esas acciones se encuentra "bastante vacío".
Urgencia para adoptar el camino de la transición energética
El líder de la ONU llamó a la acción, señalando: "Tenemos que movernos más rápido hacia un corte drástico en las emisiones". Por otro lado, dio la bienvenida al "creciente número de países" que apoyan un plan para llevar a cabo la transición energética. En un primer borrador, Brasil propuso una "hoja de ruta" para dejar atrás los combustibles fósiles, aunque este tema enfrenta fuertes resistencias de parte de un grupo de países productores de petróleo.
Guterres instó a las delegaciones a mostrar "flexibilidad" y "voluntad" para avanzar en las discusiones y "mantener viva" la meta de limitar el calentamiento global a 1,5 grados centígrados, un objetivo establecido hace una década en el Acuerdo de París.
