Temen que haya enfrentamientos

Nicolás Maduro llamó a movilizarse "con alegría"

El presidente venezolano pidió que sus votantes salgan a las calles el 10 de enero.

Por Santiago

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, renovó este sábado su llamado a las fuerzas sociales y políticas que respaldan a su gobierno a tomar las calles en una demostración de apoyo "en defensa del voto". Este mensaje cobra relevancia de cara al próximo 10 de enero, día en que está previsto que asuma oficialmente su mandato para el periodo 2025-2031.

"En cada frente estamos defendiendo nuestro derecho a la paz, la estabilidad y la tranquilidad. ¡Que nadie se equivoque!", expresó Maduro a través de sus redes sociales, reforzando un discurso de firmeza frente a sus detractores.

El llamado a la movilización se produce en un clima político marcado por la tensión, luego de que la coalición opositora Plataforma Unitaria Democrática (PUD) declarara que Edmundo González Urrutia, su candidato, fue el verdadero vencedor de las elecciones presidenciales. Según la PUD, González también planea jurar como presidente el mismo 10 de enero, en lo que sería un acto paralelo que profundizaría la polarización política en el país.

La oposición cuenta con el respaldo de varias potencias internacionales, entre ellas Estados Unidos, lo que añade una dimensión geopolítica al conflicto interno. Este apoyo extranjero ha llevado a Maduro a insistir en la narrativa de soberanía nacional y resistencia ante las "injerencias externas".

En su discurso, Maduro subrayó que los movimientos populares que lo respaldan no solo continuarán movilizándose, sino que lo harán "con alegría y en distintas modalidades". Destacó que el 10 de enero será un día simbólico para la reafirmación del proyecto bolivariano: "Este 10 de enero las venezolanas y los venezolanos nos juramentamos con la alegría que nos caracteriza por lo nuestro y por la Patria. ¡Lo que viene este 2025 es grande!", afirmó.

Mientras tanto, analistas advierten que la convocatoria a movilizaciones masivas tanto por parte del gobierno como de la oposición podría derivar en enfrentamientos en las calles, especialmente en Caracas, donde se concentran las principales actividades programadas por ambos sectores.

En el plano internacional, las potencias occidentales han incrementado su presión diplomática sobre Caracas, con llamados a reconocer los resultados que la oposición considera legítimos. Sin embargo, países aliados al gobierno venezolano, como Rusia, China y Cuba, han reafirmado su apoyo a Maduro, consolidando el escenario de un conflicto que trasciende las fronteras nacionales.