El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, sostuvo, este jueves, que sus fuerzas armadas tienen la intención de tomar el control militar total de la Franja de Gaza, pero que no es su intención gobernar el territorio ni llevar adelante una anexión. Las declaraciones del premier fueron dadas en una entrevista con la cadena estadounidense Fox News, antes de encabezar una reunión del Gabinete de seguridad, donde se abordaría el plan correspondiente.
"Tenemos la intención", respondió el premier a la consulta realizada por los entrevistadores de la cadena de noticias respecto a si es cierta la posibilidad de tomar el control de todo el enclave. En este marco, se espera que el mandatario judío solicite en la reunión de gabinete la aprobación para ampliar la ofensiva militar, incluyendo el despliegue en zonas muy pobladas donde se cree que Hamás tiene escondidos varios rehenes, según los trascendidos.
Ante la pregunta de si dicho control se asemejaría al que ejercía Israel "hace 20 años", Netanyahu respondió con cierto tono titubeante: "Bueno, no queremos conservarla. Queremos tener un perímetro de seguridad. No queremos gobernarla". Asimismo, añadió que el objetivo a largo plazo sería "entregárselo a fuerzas árabes que lo gobernarán adecuadamente sin amenazarnos y ofreciendo a los gazatíes una buena vida. Eso no es posible con Hamás".
Los principales objetivos de Israel en la Franja de Gaza
En otro tramo de la entrevista, el líder israelí reafirmó que los principales objetivos de su ofensiva en el enclave siguen siendo "la destrucción completa de Hamás y el retorno de todos los rehenes". Esto último, en clara alusión a que el grupo extremista palestino todavía mantiene cautivos a unos 50 rehenes, de los que, se presume, solo un poco más de veinte seguirían con vida.
De acuerdo a los trascendidos, el plan de ocupación de Israel incluiría el desplazamiento de un millón de personas desde la Ciudad de Gaza a Mawasi, en la costa sur de la franja, además de la toma de control y vigilancia de los campamentos de refugiados.
Por su parte, las Naciones Unidas advirtieron, ayer miércoles, que si Israel pone en marcha este plan de desplazamiento de la población habrá "consecuencias catastróficas" para los gazatíes.