La conducción de la Organización de Naciones Unidas (ONU) se manifestó enfáticamente, este miércoles, en contra de la decisión del Gobierno de Benjamín Netanyahu de autorizar la construcción de 3.400 viviendas en la denominada zona E1 de la Cisjordania ocupada, porque está encuadrado dentro de lo que se considera como una "violación al derecho internacional" y una amenaza para la solución del conflicto con Palestina.
El organismo multilateral denunció que los asentamientos israelíes son un proyecto que traerá "graves consecuencias para el territorio palestino ocupado", mediante un comunicado difundido por el portavoz de la secretaria general, Stéphane Dujarric.
En su declaración, Dujarric hace una exhortación al Gobierno de Israel para "detener de inmediato" todo proyecto de construcción de viviendas o asentamientos de colonos israelíes, por violar las resoluciones que Naciones Unidas y el Tribunal Internacional de Justicia realizaron el pasado 19 de julio de 2024.
La zona E1 situada entre Jerusalén Este y el asentamiento de Maalé Adumim, es considerada de importancia neurálgica por la comunidad internacional, porque de avanzarse con la urbanización dejaría aislada a Cisjordania de Jerusalén y complicaría los fundamentos históricos para la existencia del estado palestino.
Comunicado en favor de la expansión de colonias israelíes
Este miércoles, en un comunicado, el ministro de Finanzas y encendido defensor de expansión de las colonias, Bezalel Smotrich, confirmó la decisión de la administración israelí y dijo que "borra en la práctica la ilusión de los 'dos Estados' y consolida el control del pueblo judío sobre el corazón de la Tierra de Israel".
"El Estado palestino está siendo borrado de la mesa, no con eslóganes, sino con acciones. Cada asentamiento, cada barrio, cada vivienda es un nuevo clavo en el ataúd de esta peligrosa idea", aseguró, Smotrich, quien se ha erigido como uno de los principales impulsores de la colonización a gran escala de los territorios palestinos ocupados.