Sam Rivers, bajista y fundador de Limp Bizkit, murió a los 48 años
El mundo del nu metal está de luto. A los 48 años murió Sam Rivers, bajista y cofundador de la mítica banda Limp Bizkit, responsable de himnos como 'Break Stuff, Rollin' (Air Raid Vehicle) y 'Take a Look Around'.
A los 48 años falleció Sam Rivers, bajista y miembro fundador de Limp Bizkit, una de las bandas más influyentes del nu metal. La noticia fue confirmada por sus compañeros, quienes despidieron al músico con un emotivo mensaje: "Hoy perdimos a nuestro hermano".
Murió Sam Rivers, el histórico bajista de Limp Bizkit
El mundo del nu metal está de luto. A los 48 años murió Sam Rivers, bajista y cofundador de la mítica banda Limp Bizkit, responsable de himnos como Break Stuff, Rollin' (Air Raid Vehicle) y Take a Look Around. La noticia fue confirmada por el propio grupo a través de sus redes sociales, en un comunicado cargado de emoción y despedida.
"Hoy perdimos a nuestro hermano. Nuestro compañero de banda. Nuestro latido. Sam Rivers no era sólo nuestro bajista; era pura magia. El pulso de cada canción, la calma en el caos, el alma en el sonido", escribió la banda en Instagram junto a una imagen del artista sobre el escenario.
"El alma en el sonido": el emotivo adiós de Limp Bizkit
En el mismo comunicado, Fred Durst, John Otto, Wes Borland y DJ Lethal recordaron al músico con palabras que reflejan la profunda huella que dejó en el grupo. "Compartimos muchísimos momentos -salvajes, tranquilos, hermosos- y cada uno de ellos significó más porque Sam estaba allí. Fue una persona única. Una verdadera leyenda de leyendas. Y su espíritu vivirá para siempre en cada ritmo, cada escenario, cada recuerdo. Te amamos, Sam. Te llevaremos con nosotros, siempre", expresaron los integrantes en la publicación.
Durante más de tres décadas, Sam Rivers fue el bajo que sostuvo el sonido agresivo y melódico que definió a Limp Bizkit y los catapultó a la fama mundial.
De los comienzos en un local de comida rápida al estrellato global
La historia de Rivers con la banda comenzó de forma casi casual: conoció a Fred Durst mientras trabajaban en una famosa cadena de comida rápida estadounidense. Junto a su primo John Otto y al guitarrista Rob Waters -luego reemplazado por Wes Borland. formaron la base de un grupo que cambiaría la historia del nu metal a finales de los 90.
Con más de 20 millones de oyentes mensuales, Limp Bizkit se encontraba en plena gira mundial cuando la tragedia sorprendió al grupo. Uno de los shows más esperados era su regreso a España en el Resurrection Fest Estrella Galicia 2026, donde serían cabeza de cartel tras 14 años de ausencia. Por ahora, la banda no ha anunciado qué ocurrirá con esas fechas.
Una lucha silenciosa contra la enfermedad hepática
En los últimos años, Sam Rivers enfrentó serios problemas de salud. En 2015 fue diagnosticado con una enfermedad hepática derivada del consumo excesivo de alcohol, lo que lo obligó a dejar temporalmente la banda. Poco después se sometió a un trasplante de hígado que le permitió volver a los escenarios.
En una entrevista posterior, el músico confesó: "Los médicos me dijeron que si no dejaba de beber, iba a morir". Esa advertencia marcó un antes y un después en su vida. Desde entonces, había decidido enfocarse en su recuperación y en un estilo de vida saludable.
El legado de un bajista irrepetible
A los 48 años, Sam Rivers deja tras de sí un legado inquebrantable dentro del nu metal y una huella imborrable en los corazones de sus fans y colegas. Su música, su energía y su espíritu rebelde seguirán sonando en cada escenario donde Limp Bizkit haya dejado su marca.
"Tu música nunca termina", escribieron sus compañeros. Y el mundo del rock parece coincidir.