Murió el papa Francisco: las frases que lo definieron y marcaron su legado
Más allá de los gestos y reformas, hubo algo que caracterizó al Papa Francisco: su manera de hablar. Algunas de sus frases más recordadas y el contexto en el que fueron dichas.
Poco después de ser elegido como pontífice, Jorge Bergoglio sorprendió a todos con una afirmación inesperada: "Yo no he querido ser Papa". Fue su manera de responder a un estudiante jesuita en Roma, en junio del 2013, durante uno de sus primeros encuentros públicos.
La frase, que pudo sonar informal, contenía algo más profundo: una sinceridad poco común en un líder religioso de su rango.
A veces polémico, otras veces entrañable, siempre honesto. Su pontificado, marcado por gestos simbólicos, reformas internas y una fuerte conexión con los sectores más vulnerables, dejó frases que ayudan a comprender no solo su pensamiento, sino también el espíritu que intentó imprimirle a la Iglesia católica.
Murió el papa Francisco: sus declaraciones más memorables
Tras su fallecimiento este lunes en Roma, a los 88 años, repasamos algunas de sus declaraciones más memorables en poco más de 12 años de pontificado.
"Si una persona es gay, busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?"
Posiblemente, su frase más recordada. La pronunció en pleno vuelo de regreso desde Brasil, tras la Jornada Mundial de la Juventud en 2013, y fue una auténtica sacudida para los sectores más conservadores.
"Si una persona es gay, busca al Señor y tiene buena voluntad, ¿quién soy yo para juzgarla?", lanzó ante los periodistas, en lo que fue uno de los primeros gestos visibles de apertura hacia la comunidad LGBTQ+ dentro del Vaticano.
Años después, el Papa autorizó la bendición de parejas del mismo sexo, aunque siempre dejó en claro que no equiparaba esa unión al sacramento del matrimonio. Mantuvo la doctrina tradicional, pero abrió la puerta a una mirada más comprensiva.
"Cómo me gustaría una Iglesia pobre... y para los pobres"
Desde el inicio de su papado, Francisco dejó en claro que su prioridad eran los más necesitados. Por eso eligió el nombre del santo de Asís. En su primera rueda de prensa como Papa, lo expresó con claridad: "Francisco era un hombre pobre. Cómo me gustaría que la Iglesia fuera pobre y para los pobres".
No fue solo una frase. Durante años criticó el lujo dentro del clero y defendió una Iglesia más cercana, austera y al servicio de los marginados.
"Hagan lío"
En su primer viaje como Papa, apenas a 130 días de haber asumido, Francisco aterrizó en Río de Janeiro para la Jornada Mundial de la Juventud de 2013.
Allí, en un encuentro informal con miles de jóvenes argentinos en la catedral local, dejó una frase que se volvió emblema: "Quiero lío en las diócesis, quiero que la Iglesia salga a la calle, hagan lío...". El llamado no era a desorden sin sentido, sino a una Iglesia viva, movilizada, que incomode al poder desde el testimonio.
"Algunos piensan que para ser buenos católicos tenemos que reproducirnos como conejos, pero no"
Otra de sus declaraciones que generó revuelo se dio en 2015, cuando habló de la necesidad de una paternidad responsable. Fue al comentar el caso de una mujer que, tras siete cesáreas, esperaba un octavo hijo.
"Dios te da los medios, sé responsable", dijo. Y agregó, sin eufemismos: "Algunos creen, y disculpen la palabra, que para ser buenos católicos debemos ser como conejos. ¡No!".
Si bien mantuvo la posición contraria a los anticonceptivos artificiales, promovió los métodos naturales y puso el foco en la salud y el cuidado familiar.
"El abuso a menores es una enfermedad"
El escándalo de los abusos sexuales dentro de la Iglesia fue una herida abierta que Francisco intentó enfrentar de forma directa. Reconoció errores, pidió perdón públicamente y promovió cambios concretos, como la eliminación del "secreto pontificio" para casos de abusos, lo que permitió compartir documentos con la justicia civil.
"Abusar de niños es una enfermedad", declaró en una entrevista. "Esto es mi vergüenza, nuestra vergüenza", dijo años después, conmovido por los testimonios de las víctimas.
"En vez de pagar justicia social, pagó gas pimienta"
Aunque nunca visitó la Argentina como Papa, Francisco siguió de cerca los acontecimientos en su país natal. Uno de los episodios que más lo conmovieron fue la represión a una protesta de jubilados en 2024, donde una niña fue rociada con gas pimienta por la policía.
"Me mostraron la represión. En vez de pagar justicia social, pagaron gas pimienta", dijo con crudeza.
Pese a los roces previos con el presidente Javier Milei, con quien tuvo cruces fuertes, el Papa aceptó reunirse con él en el Vaticano tras su asunción.
"Una persona que piensa en construir muros y no en construir puentes, no es un cristiano"
En 2016, durante la campaña presidencial de Donald Trump, Francisco se expresó sobre el controvertido plan del muro fronterizo con México. Fue tajante: "Una persona que piensa en construir muros y no en construir puentes, no es un cristiano".
La Casa Blanca no tardó en responder. Pero el Papa mantuvo su línea: abogó por una política migratoria más humana y por el respeto a los derechos de los refugiados.
"Ayer fueron bombardeados niños. Esto no es una guerra. Es una crueldad"
En los últimos meses de su vida, la guerra en Gaza ocupó parte de su atención. Tras el bombardeo israelí que mató a 25 niños palestinos en diciembre de 2024, Francisco expresó su dolor con una frase que conmovió al mundo: "Ayer fueron bombardeados niños. Esto no es una guerra. Es una crueldad".
Pidió una investigación internacional y no dudó en señalar posibles crímenes de guerra.
Un legado de gestos
Francisco fue, ante todo, un Papa de los gestos. Más allá de las frases, su estilo directo, su cercanía con la gente común y su lucha por una Iglesia más humana marcaron un tiempo distinto en el Vaticano.
Aunque muchas de sus ideas no lograron transformarse en hechos concretos, sus palabras resonaron más allá de los muros de la Santa Sede. Quizás porque hablaba, simplemente, como un hombre de fe en un mundo lleno de contradicciones.