Murió el papa Francisco: experto explicó por qué nunca visitó la Argentina
Guillermo Oliveri, ex secretario de Culto de la Nación, aseguró que el Sumo Pontífice temía que su visita profundizara la grieta. "La política argentina no creó el clima necesario para su llegada", afirmó.
Guillermo Oliveri, ex secretario de Culto de la Nación, brindó este lunes una emotiva entrevista en el programa Sin Verso, que se emite de lunes a viernes de 9 a 12 por Ciudadano.News, donde compartió recuerdos personales y reflexiones profundas tras la muerte del papa Francisco en Roma.
"Hoy muy tempranito, 7:30 en Roma, si bien cada uno podía especular si se lo veía bien o no, creo que él luchaba por estar cerca de la gente. Y lo hizo ayer, pleno Domingo de Pascua, saliendo al balcón del Palacio Apostólico. Una sorpresa, pero nos queda su legado, que ha sido muy rico y que incidirá en el futuro de la Iglesia a nivel mundial", destacó Oliveri conmovido.
El exfuncionario de los gobiernos peronistas de Néstor Kirchner, Cristina Kirchner y Alberto Fernández, indicó que conoció a Jorge Mario Bergoglio antes de que se convirtiera en pontífice, cuando él presidía la Comisión de Vivienda en la Legislatura porteña: "Era cardenal y ya trabajaba en las villas con los curas villeros. Trasladábamos la comisión a los barrios. Luego, durante los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner, y ya como Papa, lo vi en muchas ocasiones, en encuentros oficiales y también más íntimos. Era un fenómeno de persona, un gran pastor, con una mirada del mundo muy particular y acertada".
Oliveri remarcó que el papa Francisco "significó un cambio en estos 12 años", no solo a nivel teológico, sino también en lo social y político, con encíclicas comoLaudato Si' y Fratelli Tutti, que marcaron una línea crítica incluso hacia dentro de la Iglesia. "Cuando hablaba de los pastores con olor a oveja, se refería a sus propios sacerdotes. Hoy, cardenales. Son cambios irreversibles", sostuvo, y vaticinó que su sucesor probablemente siga una línea cercana.
El exsecretario de Culto destacó las reformas que puso en marcha el sumo pontífice para hacer que la Iglesia Católica esté más cerca de la gente.
Consultado sobre la ausencia de una visita oficial del Papa a la Argentina, Oliveri fue tajante: "Le pregunté un par de veces. Decía 'yo fui tantas veces', como quitándole dramatismo, pero su preocupación era no politizar su presencia y no agrandar la grieta. La política argentina no supo crear un clima propicio para su llegada. Terminamos dividiendo lo que debería habernos unido".
También se refirió al impacto que tuvo Francisco a nivel mundial: "El peso moral de su figura, si lo comparamos con los líderes actuales, es infinitamente superior. Intercedió en guerras, mandó cardenales a negociar la paz. Su mirada sobre la condición humana era muy superior".
En una descripción íntima y cálida, Oliveri recordó al Bergoglio de siempre: "Un porteño de Flores, hincha de San Lorenzo, amante del tango, que viajaba en subte, iba a las cárceles, caminaba por Avenida de Mayo. Hablaba con un lenguaje llano. No necesitabas un libro para entenderlo. Cambió esa formalidad del Vaticano, que tenía con otros Papas, andaba con sus pantalones negros de cura, sus zapatos Gomicuer, no usaba zapatos de color y el otro día salió con un poncho ni bien salió de la clínica, pero tenía eso, era lo más genuino y es lo que quiso transmitir después a la propia iglesia interna mirando hacia Roma y también a nuestro país. Era lo más genuino que se podía tener y eso quiso transmitirle también a la Iglesia".
Finalmente, destacó el legado simbólico que deja su figura: "Manejaba la simbología como pocos. Su forma de hablar, de gesticular, su sencillez... hasta decidió no ser enterrado en las criptas vaticanas, sino en Santa María la Mayor, cerca de la Embajada Argentina. Todo eso lo hace único. Queda una vara muy alta para quien lo suceda", concluyó.