Los militares de la Guardia Nacional de Estados Unidos desplegados en la ciudad de Los Ángeles para controlar las manifestaciones tras las redadas migratorias, fueron habilitados para detener a civiles, informó este miércoles, el mayor general Scott Sherman, oficial en jefe a cargo del operativo.
"Estrictamente, para la protección del personal federal y la protección del edificio federal, se les permite detener temporalmente y esperar a que las fuerzas del orden puedan venir y arrestarlos", señaló en una rueda de prensa con medios estadounidenses.
Sherman coordina el despliegue de 4.000 soldados de la Guardia Nacional y 700 infantes de marina en la ciudad californiana. El alto oficial castrense señaló que las tropas no pueden hacer ninguna detención permanente y recalcó que cerca de 500 efectivos han sido entrenados para acompañar y proteger a los agentes del Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE), en operativos migratorios.
Ayer martes, el ICE publicó imágenes en su cuenta de X de soldados de la Guardia Nacional, proporcionando seguridad a los agentes durante los operativos.
Asimismo, Sherman también explicó que los infantes de marina están recibiendo, en este momento, una instrucción especial en la Estación Naval de Armas de Seal Beach, enfocándose en técnicas de manejo de multitudes, una formación ajena a sus funciones específicas de combate.
El mayor general, también, advirtió que las protestas que se han extendido a otros estados, principalmente Texas, podrían hacer escalar las manifestaciones en Los Ángeles en los próximos días. Sin embargo, este miércoles, se percibió un estado de ánimo más calmado en las calles.
Respecto al despliegue de los marines, se enfatizó que "no han completado su entrenamiento (sobre las Reglas de Empeñamiento para el Uso de la Fuerza) y sobre armas no letales, y no tengo una estimación de cuándo serán empleados por la Fuerza de Tareas 51", sostuvo el portavoz del Comando Norte de Estados Unidos.
El costo del despliegue militar
De acuerdo a las estimaciones de gastos del operativo, el despliegue tendrá un costo de 134 millones de dólares, incluyendo transporte, alimentación, equipamiento antidisturbios, alojamiento y otros gastos proyectados para un máximo de 60 días.