Propuesta antinarcos

Grito de auxilio de Lula a Trump con un pedido de coordinación de Inteligencia, en vez de ataques

El mandatario sudamericano pidió al jefe de Estado norteamericano colaboración mutua en información crítica para detener a grupos criminales, tanto en Brasil como en EE.UU., y desestimando la opción bélica como respuesta principal.

Por Ciudadano.News

Lula a Trump: "Le dije a Trump: no necesitamos usar armas, necesitamos usar inteligencia". — Imagen: Redes.

El presidente brasileño, Lula da Silva, reveló, este miércoles, que solicitó la colaboración de su homólogo estadounidense, Donald Trump, para combatir grupos criminales y de narcotráfico. Tras una llamada telefónica de 40 minutos, Lula defendió la coordinación en tareas de inteligencia contra el crimen organizado, no solo con los países vecinos de Brasil, sino "incluso con Estados Unidos", abogando enfáticamente por no recurrir a la vía bélica.

Lula ofreció un ejemplo claro de dónde debe comenzar esta cooperación binacional. En una entrevista con una televisora nacional, comentó: "Por ejemplo, el mayor contrabandista brasileño de combustible vive en Miami. ¿Vamos a combatir el narcotráfico? Hice hincapié en decirle a Trump: vamos a comenzar arrestando a los brasileños que viven ahí".

Inteligencia criminal vs. ataques militares

El jefe de Estado brasileño enfatizó que la solución es tecnológica y legal, no militar. "Le dije a Trump: no necesitamos usar armas, necesitamos usar inteligencia". Esta declaración fue una aparente alusión a los bombardeos que Washington ha realizado desde septiembre pasado en aguas del Caribe y del Pacífico contra lanchas de narcotraficantes

Cabe recordar que Trump ha amenazado con ataques militares a naciones que considere responsables del tráfico de cocaína y fentanilo hacia Estados Unidos.

El crimen organizado está en aumento en Brasil debido a la fuerza que han ganado bandas como el PCC (Primer Comando Capital) y el Comando Vermelho, que se han transformado en organizaciones multinacionales y han expandido sus actividades criminales a otros sectores económicos. Además de la seguridad, la llamada del martes se centró en las negociaciones comerciales entre ambos países, discutiendo los aranceles especiales del 40% impuestos por Washington a importaciones del gigante sudamericano.