Las milicias hutíes de Yemen comunicaron, este martes 12 de noviembre, la concreción de dos operaciones destinadas a atacar naves militares estadounidenses.
De acuerdo con los datos dados a conocer, el primer ataque fue perpetrado contra el portaaviones nuclear Abraham Lincoln, desplegado en el mar Arábigo mediante el lanzamiento de varios misiles y drones.
Mientras tanto, la segunda incursión tuvo como objetivo dos destructores estadounidenses en el mar Rojo, los cuales fueron atacados con una serie de misiles balísticos y drones.
El grupo extremista precisó que las operaciones se extendieron a lo largo de ocho horas y manifestaron que "han logrado con éxito sus objetivos".
Los rebeldes llevan meses atacando barcos mercantes que navegan por una ruta marítima estratégica, donde pasan, cada año, mercancías valoradas en un billón de dólares, justificando su accionar mediante un apoyo explícito al grupo terrorista Hamás en su conflicto con Israel, en la Franja de Gaza, y por la ofensiva terrestre israelí en el sur del Líbano.
Los hutíes han insistido en que sus agresiones continuarán mientras la ofensiva militar de Israel persista. La campaña del grupo yemení ya ha reducido en un 50% el tráfico marítimo a través de la región. Mientras tanto, un panel de expertos de Naciones Unidas señaló que la facción arábiga podría estar extorsionando a algunas empresas de logística naviera, haciéndose de unos 180 millones de dólares por mes a cambio de permitir un paso seguro de sus barcos por el área.
Hasta el momento, se calcula en más de 90 los navíos mercantes atacados por los rebeldes, con misiles, drones y lanchas explosivas, desde que comenzó la guerra en Gaza, en octubre de 2023. A su vez, capturaron un buque y hundieron dos en este tiempo, provocando la muerte, oficial, de cuatro tripulantes.
La Fuerza Marítima Combinada, a la cual Argentina se incorporó recientemente, interceptó, mediante fragatas y destructores misilísticos de EE.UU., Reino Unido y Francia, decenas de misiles y drones en el Mar Rojo. No obstante, pese a los bombardeos aéreos de objetivos terrestres, la coalición no ha logrado detener el aprovisionamiento de armamento del grupo yemení.
Por el momento, el comando naval estadounidense no ha confirmado si la agresión de los hutíes logró ocasionar algún daño al portaaviones nuclear Lincoln o a sus dos destructores.