Hasta el momento, más de 400 víctimas fatales es el cruento saldo del bombardeo ejecutado por Israel, este martes, mediante una amplia oleada de incursiones aéreas y fuego de artillería sobre la Franja de Gaza, rompiendo el frágil acuerdo de alto el fuego alcanzado, el pasado 19 de enero, con Hamás. El cese de hostilidades, se encontraba estancado por la reticencia del grupo terrorista palestino a continuar con un cronograma de intercambio de rehenes por prisioneros.
Israel atacó, mediante varias incursiones de aviones de combate, una amplia cantidad de objetivos en Gaza donde se habría verificado presencia de milicianos, pese a que los lugares en cuestión tenían mucha presencia de población civil, ocasionando centenares de decesos, entre ellos muchos niños, y más de 500 heridos, según fuentes sanitarias del enclave.
Incursión en toda la Franja de Gaza
El alto mando militar israelí señaló que se había dado instrucciones al Ejército y a la Fuerza Aérea para atacar a Hamás en toda la Franja, llevando a un bombardeo intenso en el norte del enclave, la ciudad de Gaza, Deir al Balah, Jan Yunis y Rafah.
En un comunicado, el gabinete del primer ministro, Benjamín Netanyahu, afirmó que la decisión fue consecuencia de la reiterada negativa de Hamás a continuar con la liberación de los rehenes, tras distintas ofertas de negociación llevadas a cabo por el enviado presidencial estadounidense, Steve Witkoff, y de los mediadores de Egipto y Qatar.
El texto de la oficina del premier israelí prometió utilizar "cada vez más la fuerza militar".
Respuesta de Hamás
Por su parte, Hamás condenó los últimos bombardeos en un comunicado, culpando directamente al primer ministro, Benjamín Netanyahu, de la "escalada no provocada" contra los palestinos.
"Hacemos plenamente responsable al criminal Netanyahu de las consecuencias de la traicionera agresión contra Gaza, los civiles indefensos y nuestro pueblo palestino", dijo la publicación dada a conocer en Telegram.