Legisladores demócratas del Congreso de Estados Unidos publicaron, este miércoles, fotos y videos de las propiedades del delincuente sexual Jeffrey Epstein, donde presuntamente obligó a menores de edad a prostituirse.
Más de una decena de videos y fotografías muestran las propiedades de Epstein en la isla de Little Saint James, en las Islas Vírgenes de EE.UU. Aunque las imágenes del antiguo paraíso de lujuria caribeño de Epstein arrojan pocos datos renovados sobre la causa del escándalo, podrían agregar presión al gobierno de Trump para que publique todos los archivos que se compilaron, durante años de investigación sobre las actividades del multimillonario.
La batalla política por los escandalosos archivos
El escrutinio sobre las propiedades de Epstein reveló un detalle macabro: un tablero en una de las habitaciones tenía palabras grabadas como "engaño", "poder", "verdad" y "política". La publicación de este material ocurre en medio de una larga lucha política. Donald Trump intentó durante meses evitar la publicación de los archivos Epstein bajo custodia del Departamento de Justicia.
No obstante, el 19 de noviembre, cedió ante la presión del Congreso y firmó una ley que obliga a la divulgación de parte del material. Aún queda por ver qué archivos verán la luz, ya que es probable que las autoridades citen la necesidad de proteger investigaciones en curso.
Epstein, un exitoso financista, era amigo de personas ricas y poderosas, y frecuentemente los recibía en su lujoso resort en el Caribe. Su historial criminal se remonta a 2008, cuando fue condenado por dos cargos relacionados con delitos sexuales, incluyendo prostitución a una menor. Cumplió solo alrededor de un año en detención con condiciones inusualmente indulgentes, evitando cargos más graves hasta 2019, cuando fue arrestado y acusado de tráfico sexual de menores.
El magnate murió en detención preventiva en Nueva York, ese mismo año, y su muerte fue declarada como suicidio.
Cabe recordar que el propio Trump fue amigo de Epstein durante años, lo que levantó preguntas sobre lo que sabía de los abusos sexuales, algo que calificó como un "montaje" y se resistió a publicar archivos de la investigación.
