El candidato considerado un progresista de centroizquierda, Lee Jae-myung, del partido Democrático, se convirtió en el presidente electo de Corea del Sur, imponiéndose a su principal contrincante, el conservador Kim Moon-soo, según los resultados oficiales publicados este martes (madrugada del miércoles, hora local). Tras el recuento que supera el 98 % de las papeletas, Lee se impuso, hasta ahora, con el 49,2 % de los votos, frente al 41,5 % para Moon-soo, transformándose en una tendencia irreversible, según las cifras publicadas por la comisión electoral.
Jae-myung llamó a dejar de lado las "divisiones" y el "odio" en el país de cara a asumir su mandato, buscando marcar un cambio de impronta gubernamental tras la grave crisis política desencadenada por la ley marcial del pasado mes de diciembre. "Cumpliré con la primera misión que me han encomendado: superar la insurrección y asegurar que nunca más haya un golpe militar que intimide al pueblo con las armas que ha confiado", declaró el mandatario electo durante un discurso en el distrito de Yeouido, Seúl.
Por su parte, su rival, Kim Moon-soo, del hasta ahora gobernante partido del Poder del Pueblo, declaró "aceptar con humildad la decisión del pueblo", en una rueda de prensa ofrecida en la sede de su fuerza política, tras conocerse que su derrota era prácticamente inobjetable. "Felicito al candidato electo Lee Jae-myung", manifestó el líder conservador.
Toma de posesión inmediata
El nuevo mandatario asumirá el cargo casi de inmediato tras la proclamación oficial de los resultados, por parte del poder judicial y el Parlamento, por lo tanto, no habrá período de transición, dado que se trata de un sufragio extraordinario para sustituir al destituido Yoon Suk-yeol.
La ceremonia de asunción se celebrará, este miércoles, poco después del anuncio oficial, aunque la hora exacta será confirmada próximamente.