Las primeras medidas de Trump marcan un endurecimiento hacia América Latina
Las decisiones anunciadas por el presidente de EEUU delinean un panorama de tensiones tanto en el ámbito interno como en el internacional. Su intención es priorizar una agenda "nacionalista".
En su primer día tras asumir nuevamente la presidencia de Estados Unidos, Donald Trump firmó una serie de órdenes ejecutivas que marcan un giro significativo en la política interna y exterior del país. Entre las medidas destacadas se encuentran restricciones a la inmigración, la salida del Acuerdo de París y cambios en la política energética. Asimismo, anunció la implementación de nuevos aranceles a México y Canadá, aunque evitó referirse directamente a China.
Las decisiones adoptadas refuerzan una visión aislacionista y un endurecimiento de las políticas hacia América Latina. Entre sus propuestas más controvertidas, Trump reveló que planea reincorporar a Cuba en la lista de patrocinadores del terrorismo, revirtiendo una decisión tomada por Joe Biden antes de dejar la Casa Blanca. Además, confirmó que su administración clasificará a los cárteles de la droga como organizaciones terroristas, lo que calificó como una estrategia clave para reforzar la seguridad interna del país.
En el contexto de América Latina, Trump anunció la intención de cortar las importaciones de petróleo provenientes de Venezuela. Justificó esta medida no solo por motivos económicos, sino también por su objetivo de "debilitar al régimen de Nicolás Maduro". El presidente enfatizó que las necesidades energéticas de Estados Unidos no dependen de la región: "No necesitamos a Latinoamérica para nuestro desarrollo. Podemos y debemos ser autosuficientes", declaró, subrayando su enfoque en reducir la dependencia económica y política del país hacia sus vecinos.
Trump también anunció que los nuevos aranceles dirigidos a México y Canadá entrarán en vigor el próximo 1.º de febrero. Estas medidas podrían encarecer bienes y servicios provenientes de ambos países, con un impacto particular en la economía mexicana. Aunque no mencionó acciones inmediatas contra China, insinuó que podría aplicar medidas similares en los próximos meses, alineándose con su discurso proteccionista.
Una de las declaraciones más polémicas del mandatario fue su afirmación de que Estados Unidos debería recuperar el control del Canal de Panamá. Trump advirtió que permitir una mayor influencia china en este punto estratégico representaría "un error grave". Estas palabras generaron una rápida reacción del presidente panameño, José Raúl Mulino, quien calificó las declaraciones como una "intromisión inaceptable" en los asuntos soberanos de su país.