El Comité Europeo de Empresas del Vino (CEEV) exhortó a la Comisión Europea (CE) a que finalice la concreción del acuerdo comercial entre la Unión Europea y el Mercosur, mediante el proceso de ratificación "sin retraso" en la Comisión y en el Parlamento de los 27, según informó la entidad vitivinícola este jueves.
"El sector mundial del vino se enfrenta a momentos críticos, sobre todo, a una caída estructural del consumo de vino a largo plazo, en particular en mercados tradicionales. Este acuerdo (entre la UE y Mercosur) representa una verdadera oportunidad para las empresas vitivinícolas de la UE y puede desempeñar un papel crítico en la diversificación de nuestras exportaciones", declaró la titular del CEEV, Marzia Varvaglione.
Asimismo, Varvaglione agregó que, para garantizar la sustentabilidad económica a largo plazo, de las empresas ligadas a la industria, es necesario generar nuevas oportunidades comerciales y atraer nuevos consumidores de vino, haciendo foco en Brasil.
"Necesitamos este acuerdo y es hora de que la Comisión adopte el texto jurídico", se enfatizó.
El Comité Europeo de Empresas del Vino y sus socios "apoyan firmemente el acuerdo, que mejorará de manera significativa el acceso a los mercados del Mercosur reduciendo aranceles, agilizando los procedimientos de importación y salvaguardando las indicaciones geográficas europeas", expresó la organización.
Sin temor a competir con el vino del Mercosur
"El acuerdo proporciona beneficios claros y no plantea riesgos a la baja para los productores de vino de la UE. Los temores de que el vino de Mercosur inundará el mercado de la Unión Europea están infundados y son poco realistas", subrayó el comunicado el CEEV, en referencia a las supuestas amenazas que implicaría competir con la amplia variedad de marcas, varietales y elaboración de alta calidad presentes en las regiones productivas de Mendoza, San Juan y Salta, en Argentina.
El secretario general del CEEV, Ignacio Sánchez Recarte, indicó que el gravamen de Brasil del 27 % es "un lastre importante para la competitividad y crecimiento de nuestras empresas, uno que será eliminado con el nuevo acuerdo".
"Pero este acuerdo representa más que solo acceso a mercado. También es una oportunidad geoestratégica para nosotros. Con él, podemos crear una asociación estable y a largo plazo basada en principios vitivinícolas compartidos: un sistema de indicaciones geográficas protegidas y prácticas enológicas armonizadas", enfatizó Sánchez Recarte.
"Seguiremos abogando activamente por la ratificación de este acuerdo. No podemos perder esta oportunidad", insistió.