Una magistrada federal de Estados Unidos dejó sin efecto, este miércoles, la congelación de presupuesto ordenada por el gobierno de Donald Trump a la Universidad Harvard. La decisión es vista como una victoria para esta institución, que se ha convertido en un símbolo de resistencia contra la ofensiva del presidente republicano dirigida a prestigiosas casas de altos estudios.
Desde hace varios meses, Trump ha apuntado contra la renombrada universidad, sosteniendo que se ha convertido en un epicentro de la ideología "woke", un término considerado despectivo para referirse a las políticas y corrientes sociales de fomento de la diversidad.
Asimismo, acusó a la institución de formación superior de no cuidar a sus estudiantes judíos y de nacionalidad israelí durante las manifestaciones en el campus central de Cambridge, Massachusetts, que exigían un alto el fuego en la Franja de Gaza y la ayuda humanitaria a los palestinos.
Por otro lado, antes del antedicho suceso, la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, amenazó con cerrar la matriculación de extranjeros en Harvard, fundamentándose en sospechas de que el campus podía estar albergando a espías chinos que se hacían pasar por estudiantes regulares.
Ante la escalada de cruces entre los directivos de la universidad y el gobierno trumpista, la Casa Blanca comunicó el retiro de más de 2.200 millones de dólares en subvenciones federales a Harvard, incluidas las destinadas al sector de cobertura de salud, y, revocó su certificación en el sistema Sevis, el cual autoriza a extranjeros a ingresar a Estados Unidos por motivos de estudio en una institución académica en particular.
Los argumentos de la jueza para revocar la decisión de Trump
Sin embargo, La jueza de distrito de la ciudad de Boston, Allison Burroughs, se expidió tras el recurso presentado por Harvard contra las determinaciones del gobierno.
"El tribunal revoca y anula" las decisiones del Ejecutivo al considerarlas una "violación de la Primera Enmienda de la Constitución". En su fallo, la magistrada consideró que los recortes de fondos gubernamentales no tienen peso para evitar casos de antisemitismo en el campus universitario.
"Es evidente, incluso basándose únicamente en las propias admisiones de Harvard, que la universidad se ha visto afectada por el antisemitismo en los últimos años y podría haber abordado mejor el problema", explicó Burroughs.
No obstante, después agregó: "Dicho esto, en realidad existe poca conexión entre la investigación afectada por la cancelación de las subvenciones y el antisemitismo".