Con la llegada de Trump a la presidencia, Estados Unidos está presionando al dirigente ucraniano para sentarse a dialogar el final del conflicto iniciado con la invasión rusa de hace casi tres años.
En esta línea, el proyecto de resolución visto por la AFP "insta al fin rápido del conflicto y llama a una paz duradera entre Ucrania y Rusia", una formulación lacónica muy alejada de anteriores textos de la Asamblea claramente favorables a Ucrania.
Esta resolución estadounidense "es una buena idea", comentó el embajador ruso ante la ONU, Vasili Nebenzia, aunque señaló que le falta una referencia "a las raíces" del conflicto.
El jefe de la diplomacia estadounidense, Marco Rubio, instó a los Estados miembros de la ONU a aprobar la propuesta "simple" e "histórica" y a "todos los Estados miembros a (apoyarla), con el fin de trazar un camino hacia la paz".
"Ningún comentario por el momento", declaró el embajador francés ante la ONU, Nicolas de Rivière, antes de la reunión del lunes de la Asamblea General.
Este "texto minimalista que no condena la agresión rusa ni menciona explícitamente la integridad territorial de Ucrania parece una traición a Kiev y un golpe bajo contra la UE, pero también el desprecio a los principios fundamentales del derecho internacional", declaró a la AFP Richard Gowan, del International Crisis Group.
Llegar a un acuerdo sobre los minerales se ha convertido en el principal punto de fricción en las relaciones cada vez más tensas entre Washington y Kiev.
Trump quiere que Ucrania dé a las empresas estadounidenses acceso a sus vastos recursos naturales como compensación por las decenas de miles de millones de dólares de ayuda entregadas bajo el mandato de su predecesor, el demócrata Joe Biden.
"Son muy valientes, en todos los sentidos que puedas imaginar. Pero estamos gastando nuestro tesoro en un país que está muy, muy lejos", dijo Trump sobre Ucrania.
A cambio, Ucrania busca garantías de seguridad de Estados Unidos.
La Asamblea General de la ONU se reúne el lunes al cumplirse el tercer aniversario de la invasión rusa de Ucrania. También es la primera desde el regreso de Trump a la Casa Blanca y su cambio radical de política sobre el conflicto.
El viernes el mandatario republicano lanzó un nuevo ataque contra el presidente ucraniano.
Aunque consideró que Zelenski y Vladimir Putin "tendrán que juntarse" para hablar y acabar con "la muerte de millones de personas", dijo durante una entrevista con Fox News que la presencia del ucraniano "no es importante" en las negociaciones con Rusia.
"He tenido muy buenas conversaciones con Putin, y no tan buenas con Ucrania. Ellos no tienen ninguna carta, pero se hacen los duros", dijo Trump.
"No vamos a permitir que esto continúe", agregó en una reunión en la Casa Blanca.
El presidente estadounidense, que ha expresado repetidamente su admiración por Putin, volvió a negarse a culpar a Moscú por la invasión de febrero de 2022, diciendo que el líder ruso "atacó, pero no deberían haberle dejado atacar".

