La presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, lanzó, este lunes, un plan para ocupar un espacio colmado por las importaciones chinas y aumentar la producción nacional, en momentos de inquietud por las anunciadas políticas proteccionistas de Donald Trump en su nuevo mandato en Estados Unidos.
"Nuestro objetivo con el Plan México es reducir esas importaciones, que se produzca más en México, no solamente para nuestro mercado, sino también para el mercado regional", afirmó Sheinbaum durante el lanzamiento de la iniciativa.
Según el gobierno mexicano, el déficit comercial de la balanza de pagos de México con China asciende a 80.000 millones de dólares.
De acuerdo con Sheinbaum, el plan para reemplazar importaciones desde el sudeste asiático planea un aumento de la inversión pública y privada, llevando el actual 25% del PBI a 28% en el año 2030, y posicionar a México como la décima economía mundial, subiendo del lugar 12 que ocupa actualmente.
El portafolio de proyectos de inversión potenciales, en el país, van desde energía y petroquímica hasta electromovilidad o semiconductores. "Hemos llegado al nivel de tener contabilizados 277.000 millones de dólares de inversiones que quieren llegar a México", aseguró la presidenta, sucesora de Andrés Manuel López Obrador.
Sheinbaum había anunciado, en noviembre pasado, que plantearía el programa de sustitución de importaciones chinas a Estados Unidos y Canadá, sus socios en el tratado de libre comercio T-MEC.
Durante la presentación del Plan México, la jefa de Estado reivindicó el T-MEC como uno de los mejores acuerdos comerciales en la historia. "Es la única manera en que podemos competir con los países asiáticos, en particular con China", afirmó.