La dictadura sandinista de Nicaragua emitió un comunicado oficial donde lamentó, este lunes, la muerte del vicario argentino, quien en marzo de 2023 calificó las violaciones de Derechos Humanos del Gobierno de la nación centroamericana como una "dictadura grosera" y por arrestar, expropiar propiedades del Vaticano y enviar al exilio a decenas de religiosos, incluidos varios obispos.
"Nuestras relaciones, como nicaragüenses creyentes, devotos y fieles fueron difíciles, accidentadas, desgraciadamente influidas por circunstancias adversas y dolorosas que no siempre se entendieron", reconoció el Gobierno bajo la égida de Daniel Ortega y Rosario Murillo en un comunicado difundido en el sitio bajo control oficialista "19digital".
Deseos de una partida sin dolor
A su vez, la dictadura nicaragüense se refirió a la prolongada enfermedad del pontífice, deseando que sus últimos momentos de existencia se hubieran suscitado en paz y sin sufrimiento.
El papa Francisco murió, según el parte médico, de un ictus cerebral que le provocó una pérdida de conocimiento, estado comatoso e insuficiencia cardiocirculatoria irreversible, tal cual figura en el certificado de defunción publicado por el Vaticano hace escasas horas.
"La muerte fue constatada por registro electrocardioterapéutico", dice el documento firmado por el director del departamento de Salud e Higiene del Vaticano, el profesor y médico gerente, Andrea Arcangeli.