Las pericias de las autoridades lituanas no han encontrado, hasta ahora, evidencia de que el accidente del avión de la firma alemana DHL, precipitado a tierra, ayer lunes, en las cercanías del aeropuerto de la capital, Vilna, se haya debido a un atentado terrorista o a un acto de sabotaje, comentaron funcionarios de la Fiscalía General del país Báltico.
Según se explicó, las cajas negras de la aeronave, las cuales contienen información de los parámetros de vuelo y los diálogos en la cabina de pilotos, fueron halladas y los expertos se aprestan a examinar el contenido.
"Seguimos planificando nuestra investigación previa al juicio. Creo que la inspección del lugar puede completarse en los próximos dos o tres días", dijo en declaraciones a la prensa el Comisario General de la Policía, Arūnas Paulauskas.
Cortesía de Expansión.com
El avión se precipitó violentamente a tierra cuando se disponía a aterrizar, ocasionando la muerte del piloto, un ciudadano español de 48 años. A su vez, tres personas resultaron heridas: un español, un alemán y un lituano. Tras conocerse la tragedia, la ministra de Exteriores de Alemania, Annalena Baerbock, deslizó la insinuación de que lo sucedido fuera consecuencia de un ataque híbrido en "tiempos convulsos".
La aeronave precipitada es un Boeing 737-400, operado por la aerolínea española Swiftair a nombre de DHL. El avión había despegado de la ciudad germana de Leipzig y se dirigía a Vilna, Lituania.