El presidente interino de Perú, José Jerí, rechazó de manera categórica haber cometido delitos durante su gestión y defendió su capacidad para continuar en el cargo. Estas declaraciones se dieron el domingo por la noche, en la víspera de una sesión extraordinaria del Congreso que definirá su posible destitución.
"Yo no he cometido ningún delito. Tengo la plena suficiencia moral para poder ejercer la presidencia de la República", afirmó Jerí en una entrevista televisiva. La votación parlamentaria se produce en un momento crítico, mientras el país se encamina a celebrar elecciones presidenciales y legislativas el próximo 12 de abril.
Las investigaciones que complican a Jerí
El mandatario enfrenta actualmente dos frentes judiciales que han impulsado la moción en el Legislativo. El pasado viernes, el Ministerio Público abrió una investigación preliminar por la presunta intervención del presidente en la contratación de nueve mujeres para su equipo de gobierno.
A este caso se suma una causa iniciada en enero por presunto "tráfico de influencias y patrocinio ilegal de intereses". Dicha investigación surgió tras revelarse una reunión encubierta entre Jerí y un empresario chino vinculado a negocios con el Estado peruano. Asimismo, la moción de destitución presentada en el Congreso lo acusa de "inconducta funcional y falta de idoneidad" para el ejercicio del cargo.
Inestabilidad política crónica
José Jerí es el séptimo presidente peruano desde 2016, lo que evidencia la profunda crisis institucional que atraviesa el país. Jerí, quien se desempeñaba como jefe del Congreso, asumió la presidencia interina el 10 de octubre, tras la destitución de Dina Boluarte por parte del legislativo en un contexto de masivas protestas sociales.
El Parlamento, actualmente controlado por sectores de derecha, logró reunir las 78 firmas necesarias para convocar al pleno durante el período de receso y debatir la salida del mandatario.
¿Qué sucede si el Congreso destituye al presidente?
De acuerdo con el orden constitucional vigente, en caso de que la destitución sea aprobada, el Parlamento deberá proceder a elegir a un nuevo jefe del Congreso. Esta persona asumirá de forma automática la presidencia interina de Perú para completar el mandato que finaliza el 28 de julio.
Mientras tanto, el escenario político se fragmenta. Incluso aliados conservadores han tomado distancia de figuras oficialistas, permitiendo que iniciativas de censura avancen con el apoyo de bancadas minoritarias de izquierda.

