El ayatolá Alí Jamenei, líder supremo de Irán, lanzó este domingo una advertencia que pone en vilo a la comunidad internacional al asegurar que cualquier agresión militar por parte de Estados Unidos desencadenará, inevitablemente, una "guerra regional". En un discurso cargado de retórica nacionalista, la máxima autoridad persa respondió al masivo despliegue naval ordenado por la administración de Donald Trump en el Golfo, asegurando que su nación no se dejará intimidar por el poderío bélico de Washington.
Un choque de potencias en el Golfo
Jamenei fue categórico al afirmar que, aunque Teherán no busca iniciar un conflicto, está preparado para propinar un "golpe firme" a cualquiera que intente vulnerar su soberanía. Este nuevo pico de tensión ocurre meses después de la denominada Guerra de los 12 Días de junio pasado, cuando territorio iraní fue bombardeado por fuerzas estadounidenses. Según el líder supremo, la reciente movilización de una flota superior a la enviada a Venezuela es un intento fallido de presión psicológica: "Con estas amenazas no se puede asustar al pueblo iraní", sentenció ante el asombro del mundo.
Asimismo, el ayatolá aprovechó la oportunidad para denunciar que las masivas protestas antigubernamentales de los últimos meses fueron maniobras de desestabilización orquestadas desde el exterior. Comparó estos disturbios con un intento de golpe de Estado, justificando la represión estatal ante ataques a centros estratégicos y fuerzas de seguridad. Mientras tanto, en la Casa Blanca, el presidente Trump mantiene sobre la mesa la opción del uso de la fuerza si no se llega a un acuerdo sobre el programa nuclear, profundizando una crisis diplomática que amenaza con incendiar Oriente Medio y alterar el equilibrio geopolítico global en este inicio de 2026.