Según agencias de prensa estatales sirias, la Fuerza Aérea de Israel volvió a atacar blancos selectivos en Damasco, la capital del país. En este caso, la incursión fue contra el barrio de Masseh, se informó.
La alerta generada por el bombardeo fue extrema, dado que esa parte de la ciudad alberga embajadas, instalaciones de seguridad y oficinas de Naciones Unidas. Se trata del segundo ataque de este tipo, en menos de 48 horas, dado que ayer jueves se registraron otras dos secuencias de explosiones.
El saldo de las acciones, marca que el número de muertos de los ataques que lanzó Israel, ayer jueves, aumentó, al menos, a 23, entre ellos siete civiles, y 21 heridos. Según lo informado por el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, la Organización No Gubernamental (ONG), cuya sede oficial se encuentra en el Reino Unido, pero que cuenta con una amplia red de colaboradores sobre territorio de Siria.
Por otro lado, en otro ataque que tuvo como objetivo el barrio de Qudsia, al norte de la capital, se registró el fallecimiento de diez personas, todas pertenecientes a un movimiento palestino vinculado, al parecer, a Hamás. Por su parte, el Gobierno de Bashar al Ásad mantiene en 15 los decesos en los dos ataques de ayer, con aviones provenientes de los Altos del Golán, una planicie estratégica ocupada por Israel.
