Israel atacó con aviones de combate, este viernes, un edificio en los suburbios de Beirut, capital del Líbano, en lo que se consideró como el primer bombardeo contra esta zona, desde que entrara en vigor un alto el fuego entre la conducción de Hezbolláh y el gabinete del primer ministro Netanyahu, el pasado 27 de noviembre.
Según se supo, al menos dos misiles alcanzaron un edificio en al área de Hadath, ocasionando que la estructura quedara completamente en ruinas y con un previo aviso de hora y media por parte del Ejército israelí, pidiendo su evacuación a través de una alerta en redes sociales.
El portavoz militar israelí, Avichay Adraee, aseguró en su cuenta de X que el edificio atacado almacenaba drones pertenecientes a la Unidad 121 del grupo terrorista libanés y reivindicó que las fuerzas judías seguirán trabajando en acciones preventivas para "eliminar cualquier amenaza hacia el Estado de Israel".
Fuerte reclamo del gobierno del Líbano
En este contexto, el primer ministro libanés, Nawaf Salam, enfatizó que el ataque puede derivar en una "escalada peligrosa", según un comunicado de su oficina, denunciando, asimismo, los "ataques israelíes que tienen como objetivos civiles y zonas residenciales seguras donde se encuentran escuelas y universidades".
En declaraciones desde París, el presidente del Líbano, Joseph Aoun, manifestó que el ataque en un suburbio de Beirut era una clara señal "de las violaciones por parte de Israel del acuerdo", el cual se alcanzó con el auspicio de Francia, Egipto, Qatar y Estados Unidos.
Cabe aclarar, que dos cohetes fueron lanzados a primera hora de este viernes contra el norte de Israel procedentes de territorio sureño libanés, al que respondieron las tropas israelíes no solo con el bombardeo en el suburbio de Beirut, sino también, con fuego de artillería en diversos puntos del sur del Líbano. Por lo menos, tres personas murieron y otras 18 resultaron heridas en estos incidentes, puntualmente en el ataque a un edificio en la localidad libanesa de Kafr Tebnit.