El ministro de Defensa, Israel Katz, responsable político de las fuerzas armadas judías, dijo, este miércoles, que su Gobierno ha adoptado una nueva política de bloqueo a la ayuda humanitaria a la Franja de Gaza, argumentando que es necesario para debilitar el control de Hamás sobre la población.
En una declaración, poco después de una visita al teatro de operaciones en Gaza junto al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y miembros del Estado Mayor militar; Katz expuso la estrategia de una visión de guerra ampliada de Israel, la cual, enfatizó, tiene como objetivo asegurar la liberación de los rehenes y, como objetivo final, derrotar a Hamás.
"La política de Israel es clara: ninguna ayuda humanitaria va a entrar en Gaza. Nadie está preparando ni tiene intención de introducir ayuda humanitaria en Gaza en las circunstancias actuales", remarcó Katz.
Reinicio del bloqueo
Israel reanudó, el pasado 2 de marzo, su bloqueo a la entrada al enclave palestino de alimentos, agua, medicinas, combustible y otros suministros. Netanyahu declaró que la medida busca presionar a Hamás para que acepte prorrogar la primera fase del acuerdo de alto el fuego y liberación de rehenes.
De acuerdo con el titular de la cartera de Defensa, la ayuda se ha detenido para "socavar el control de Hamás sobre la población y preparar el terreno para una futura distribución humanitaria a través de empresas privadas" sin la intervención del grupo extremista.
Las fuerzas israelíes están "golpeando sin descanso" a los milicianos e infraestructuras de Hamás, dijo Katz.
A su vez, el Ejército israelí afirmó que no se retirará de las áreas que ha tomado y mantendrá su presencia en las "zonas de seguridad", designadas en toda la Franja de Gaza.
Se advirtió, así también, que, si el grupo extremista sigue rechazando las condiciones de Israel para un acuerdo sobre los rehenes, "la operación se ampliará y pasará a las siguientes fases".