Israel bombardeó Irán y mató al jefe de la Guardia Revolucionaria
La Guardia Revolucionaria iraní, que controla el poderoso arsenal balístico del país, ya había atacado a Israel en dos ocasiones desde el inicio del conflicto en Gaza.
En una dramática escalada del conflicto en Medio Oriente,Israel lanzó en la madrugada del viernes un ataque preventivo contra Irán, apuntando directamente a instalaciones nucleares y objetivos militares estratégicos. Según confirmó el propio primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, "la operación continuará durante los días que sean necesarios para eliminar esta amenaza".
El jefe de la Guardia Revolucionaria iraní, Hossein Salami, murió durante el bombardeo, según informó la televisión estatal de Irán. El hecho marcó un punto de no retorno en la creciente hostilidad entre ambos países.
"La operación León Creciente golpeó el corazón del programa de enriquecimiento nuclear iraní. Atacamos la principal instalación de enriquecimiento en Natanz. También golpeamos el corazón del programa iraní de misiles balísticos", anunció Netanyahu en un mensaje grabado, al tiempo que declaró el estado de emergencia en todo el país ante posibles represalias.
Israel is currently striking Iran's capital, Tehran.
El ministro de Defensa de Israel, Israel Katz, advirtió que "se espera en el futuro inmediato un ataque con misiles y drones contra el Estado de Israel y su población civil".
Horas antes de su muerte, Salami había afirmado: "Estamos totalmente preparados para cualquier escenario, en cualquier circunstancia". Sus palabras resonaron como presagio de una respuesta inmediata por parte del régimen iraní.
La Guardia Revolucionaria iraní, que controla el poderoso arsenal balístico del país, ya había atacado a Israel en dos ocasiones desde el inicio del conflicto en Gaza. La muerte de su comandante eleva al máximo el riesgo de una guerra abierta y regionalizada.
Impacto internacional y económico
Mientras las defensas aéreas iraníes se activaban a pleno en distintas regiones del país, el precio del petróleo se disparó. El barril de Brent aumentó un 8%, y el WTI subió más del 6%, reflejando el temor a una interrupción masiva del suministro global de crudo si Irán decide cerrar el estratégico estrecho de Ormuz.
Desde Washington, el secretario de Estado, Marco Rubio, se desmarcó de la acción: "Estados Unidos no participó en los ataques y nuestra prioridad es proteger a nuestras tropas en la región". Aun así, reconoció que Israel informó a la Casa Blanca sobre sus intenciones y justificó la ofensiva como parte de su derecho a la defensa propia.
Una guerra anunciada y un acuerdo frustrado
El Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) había censurado a Irán el jueves por no cumplir sus compromisos de no proliferación nuclear por primera vez en dos décadas. Este episodio habría sido uno de los detonantes inmediatos del ataque.
Netanyahu aseguró que Irán "tomó medidas que nunca antes había tomado: pasos hacia la conversión del uranio enriquecido en un arma. Si no se lo detiene, Irán podría tener una bomba en pocos meses".
Mientras tanto, el expresidente estadounidense Donald Trump dijo que había advertido a Netanyahu que no atacara durante las negociaciones con Teherán: "Creo que lo arruinaría todo", afirmó.
Israel se blinda y Teherán tiembla
El Ejército israelí confirmó que "decenas de aviones completaron la primera etapa" del operativo con ataques coordinados a lo largo del territorio iraní. Por su parte, Irán reportó fuertes explosiones en Teherán y activó sus sistemas antiaéreos.
Israel cerró su espacio aéreo al tráfico civil y suspendió todos los vuelos con salida y llegada al Aeropuerto Internacional Ben Gurión, mientras la población espera una inminente respuesta del régimen de los ayatolás.
La región permanece en vilo. La operación militar podría desencadenar un conflicto de gran escala que involucre a múltiples países en el corazón del petróleo mundial.