Irán rompe con el OIEA y prohíbe nuevas inspecciones
Teherán cerró el acceso a sus instalaciones atómicas y acusa al organismo de la ONU de parcialidad. Rafael Grossi advirtió sobre una posible crisis internacional.
Irán decidió cortar relaciones con el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) al impedir que su director, el argentino Rafael Grossi, acceda a las instalaciones nucleares del país y prohíbe la instalación de cámaras de monitoreo.
La medida fue confirmada por el vicepresidente del Parlamento, Hamid Reza Haji Babaei, y ratificada por el Consejo de Guardianes.
La decisión se ampara en una ley aprobada por unanimidad que suspende la cooperación hasta que, según Teherán, sus centros nucleares y científicos estén "plenamente protegidos" de posibles ataques o espionaje.
Duras acusaciones y denuncias de espionaje
Las autoridades iraníes justifican la medida denunciando una presunta filtración de datos sensibles, que habrían sido utilizados por Israel.
Además, apuntaron contra Grossi, a quien acusan de actuar con "mala fe" y de ser responsable del clima actual, tras una resolución del OIEA que, según Irán, motivó bombardeos recientes en sitios como Fordow, Isfahán y Natanz.
El canciller iraní, Seyed Abbas Araghchi, lo calificó de "perverso" y presentó una denuncia ante el Consejo de Seguridad de la ONU por supuesta falta de imparcialidad.
Rafael Mariano Grossi es el titular de la OIEA.
La advertencia de Grossi
Rafael Grossi manifestó su "profunda preocupación" por la decisión iraní y recordó que la presencia del OIEA es una obligación legal, no una cortesía.
Aclaró que intentó dialogar con el gobierno iraní para reanudar inspecciones tras los ataques, pero no obtuvo respuesta.
El titular del organismo reiteró que Irán no posee un arma nuclear, pero advirtió que tiene suficiente uranio enriquecido como para fabricar hasta diez bombas. Esta falta de control eleva el nivel de incertidumbre y tensión en la comunidad internacional.
Peligra el tratado de no proliferación
Con este nuevo giro, Irán podría quedar al margen del Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP), lo que generaría una nueva crisis en Medio Oriente. La ruptura de vínculos con el OIEA recuerda el camino que tomó Corea del Norte antes de desarrollar su arsenal atómico.
Mientras tanto, Estados Unidos, Israel y países europeos observan con creciente preocupación la falta de transparencia de Teherán, que ya antes había limitado la cooperación y no respondió de manera creíble a la presencia de uranio en sitios no declarados.