La tensión en Medio Oriente alcanzó un punto crítico tras la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei. Irán respondió con el lanzamiento masivo de misiles contra Tel Aviv, Haifa y Beit Shemesh, dejando al menos seis víctimas fatales. La ofensiva iraní también alcanzó objetivos estratégicos en los Emiratos Árabes, Qatar y Kuwait, impactando bases militares estadounidenses.
Mientras Benjamin Netanyahu llamó al pueblo iraní a derrocar al régimen, Donald Trump advirtió que los bombardeos continuarán. El Papa León XIV instó a detener esta "vorágine irreparable" de violencia global.