Escalada bélica: Irán advierte que atacará a EE.UU. e Israel si Trump cumple su promesa de intervenir
El régimen subió el tono tras el respaldo de la Casa Blanca a las protestas. El jefe del Parlamento calificó de "objetivo legítimo" a las tropas norteamericanas y Trump ya evalúa opciones de ataque.
Sara
11 Enero de 2026 - 11:22
Continúan las protestas en Irán y el régimen amenaza con atacar a EE.UU. e Israel si Trump interviene en el conflicto. web
La tensión en Medio Oriente ha alcanzado un punto de no retorno este domingo, luego de que el régimen de Irán lanzara una advertencia explícita y directa contra Washington y Tel Aviv. En medio de una ola de protestas que ya cumple dos semanas y desafía la estabilidad de la teocracia islámica, las autoridades iraníes han declarado que cualquier intervención extranjera convertirá a las fuerzas estadounidenses e israelíes en blancos militares inmediatos.
Mohammad Bagher Ghalibaf, jefe del Parlamento iraní, fue el encargado de verbalizar la postura oficial.
La amenaza surge como respuesta al respaldo abierto que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ofrecido a los manifestantes, asegurando que su administración está "lista para ayudar" a quienes buscan la libertad. Sin embargo, Teherán ha interpretado estas palabras como un preludio de guerra. Mohammad Bagher Ghalibaf, jefe del Parlamento iraní, fue el encargado de verbalizar la postura oficial: "Le decimos a Trump y a sus aliados en la región que no cometan un error de cálculo".
"Objetivos legítimos" y alerta máxima
Durante una sesión parlamentaria transmitida por la televisión estatal, y mientras los legisladores gritaban "¡Muerte a Estados Unidos!", Ghalibaf endureció el discurso militar. El funcionario advirtió que, en caso de un ataque a Irán para proteger a los manifestantes, "tanto el territorio ocupado (en referencia a Israel), como todos los centros militares, bases y barcos estadounidenses en la región serán nuestros objetivos legítimos".
Durante una sesión parlamentaria transmitida en vivo, los legisladores gritaban "¡Muerte a Estados Unidos!"
Esta declaración pone en la mira a la 5ta Flota de la Marina de EE.UU. en Baréin y a la Base Aérea de Al Udeid en Qatar, elevando la alerta de seguridad para las tropas desplegadas en la zona. El régimen aseguró no sentirse limitado a reaccionar "después de la acción", insinuando la posibilidad de ataques preventivos ante cualquier "signo objetivo de amenaza", una doctrina que podría precipitar un conflicto armado de escala impredecible.
Trump evalúa opciones militares en el Salón Oval
Desde Washington, la respuesta no se hizo esperar. El Departamento de Estado emitió un comunicado tajante: "No jueguen con el presidente Trump. Cuando dice que hará algo, lo dice en serio". Según reportes de The New York Times y The Wall Street Journal, el Pentágono ya ha presentado al mandatario un abanico de opciones militares para un ataque a Irán. Aunque no se ha tomado una decisión final, los funcionarios norteamericanos confirmaron que el plan incluye bombardeos a infraestructuras estratégicas si el régimen cruza la línea roja de masacrar a los civiles.
"No jueguen con el presidente Trump", respondieron desde el Departamento de Estado.
Trump, utilizando su red Truth Social, arengó a las movilizaciones: "Irán está mirando a la LIBERTAD, quizás como nunca antes". Mientras tanto, Benjamín Netanyahu y el secretario de Estado Marco Rubio mantuvieron conversaciones de urgencia durante la noche para coordinar una posible defensa conjunta ante la agresiva retórica de Teherán.
Caos, apagón y la amenaza de pena de muerte
Mientras la geopolítica se calienta, la situación interna en Irán es crítica. El país lleva más de 60 horas bajo un apagón total de internet, una táctica del régimen para ocultar la magnitud de la represión. A pesar del bloqueo informativo, organizaciones de derechos humanos han confirmado al menos 116 muertos y más de 2.600 detenidos en las últimas dos semanas.
Continúan las protestas en las calles a pesar de que el régimen intentó bloquearlas con un apagón total de internet que duró 60 horas.
La justicia iraní ha decidido radicalizar su postura contra la disidencia. El fiscal general, Mohammad Movahedi Azad, advirtió que cualquier ciudadano que participe en las protestas será considerado un "enemigo de Dios" (moharebeh), un cargo que en la ley islámica conlleva la pena de muerte. Esta sentencia se aplicaría incluso a quienes simplemente "ayuden" a los manifestantes, en un intento desesperado por vaciar las calles de Teherán y Mashhad, donde los cánticos contra el Líder Supremo siguen resonando pese al miedo.