Un grupo de investigadores encendió las alarmas al advertir sobre un cuerpo celeste que podría estar vinculado a una civilización alien. Se trata del objeto 3I/ATLAS, detectado recientemente viajando a más de 209.000 kilómetros por hora, que se espera pase muy cerca del Sol en noviembre. La velocidad, la trayectoria y ciertos patrones inusuales llevaron a especular que podría tratarse de una nave que estaría ocultando su paso por el sistema solar.
El estudio que vincula a 3I/ATLAS con tecnología alien
El astrofísico Avi Loeb, junto a sus colegas Adam Hibberd y Adam Crowl, publicó un artículo en el portal arXiv donde sostiene que 3I/ATLAS podría ser una sonda alien. Loeb, conocido por haber sugerido que el objeto Oumuamua era tecnología extraterrestre, plantea que esta nueva anomalía estaría usando su perihelio para evitar ser detectada por telescopios terrestres. La hipótesis plantea incluso que podría liberar artefactos con rumbo a nuestro planeta, lo que intensifica el temor de una intervención alien.
Teoría válida o simple mito alien
Pese al interés público generado, gran parte de la comunidad astronómica considera absurda la idea de una amenaza alien. Científicos como Samantha Lawler, de la Universidad de Regina, aseguran que todo indica que el objeto es un simple cometa expulsado de otro sistema solar. A su vez, el propio Loeb reconoce que lo más probable es que no sea una nave, aunque defiende su hipótesis como comprobable.
Críticas duras
El astrónomo Chris Lintott, de Oxford, calificó el trabajo como un insulto al rigor científico, descartando por completo que el objeto tenga relación alguna con vida alien. Sin embargo, el caso sigue alimentando teorías conspirativas y debates entre quienes creen en una próxima revelación y quienes apelan a explicaciones más racionales sobre los movimientos celestes.
La trayectoria de 3I/ATLAS
Más allá de las controversias, lo cierto es que 3I/ATLAS continúa su camino y pasará cerca de planetas como Marte, Venus y Júpiter antes de alcanzar su punto más cercano al Sol. Para algunos, este comportamiento podría ser parte de una maniobra alien destinada a evitar el seguimiento desde la Tierra. Mientras tanto, telescopios y radares siguen monitoreando su avance con la expectativa (o el temor) de confirmar si se trata de un visitante alien.
¿Qué pasará en noviembre?
Según los científicos que apoyan la hipótesis, noviembre sería el momento clave para determinar si se trata o no de una misión alien. A medida que se acerque el perihelio, podría revelarse más información sobre la composición y comportamiento del objeto.


